Clásico rosarino: los duelos que pueden torcer el derbi y el actor que ya marcó en los dos anteriores
Di María ganó los dos clásicos que jugó desde su vuelta y ya sabe lo que es convertir en el derbi. Pero esta vez enfrente habrá un marcador que promete hacerle la vida imposible.
El fútbol es impredecible, pero en el clásico rosarino los imponderables se multiplican: las pulsaciones juegan más que nunca y cada jugada se vive con una adrenalina especial. En ese escenario, suelen imponerse los futbolistas de mayor categoría, esos que están hechos para partir la historia del partido y absorber la presión.
En la previa del derbi entre Central y Newell's, ambos equipos tienen piezas capaces de marcar diferencias, ganarles el duelo a sus marcadores y terminar el domingo en la tapa del diario como héroes de una victoria celebrada.
El eje de Central: Di María
Del lado local, todo lo bueno que pueda generar Central pasa por Ángel Di María. El campeón del mundo jugará su tercer clásico desde su regreso y ganó los dos anteriores, con goles decisivos en ambos. Si Fideo se recuesta por la derecha, tendrá enfrente al rudo Franco Escobar, que es derecho y jugará a pierna cambiada: uno de los choques determinantes.
En el andarivel opuesto, Campaz se verá las caras con Martín Ortega, el aplicado lateral que deberá pegarse al colombiano como una estampilla y seguirlo hasta en la pausa de hidratación.
Adelante, será una lucha titánica la que sostenga el aguerrido Enzo Copetti contra los zagueros leprosos Lautaro Giannetti y Lucas Carrizo. Casi una pelea callejera por el estilo corporal de Copetti, aunque la historia cambia si ingresa Marco Ruben, más atento a ganar espacios y meter diagonales al filo de sus marcadores.
La batalla del medio y las cartas de Newell's
Los volantes también prometen chispas. Franco Ibarra, con más rodaje y un presente notable, tendrá la misión de neutralizar al juvenil leproso Facundo Guch, un atrevido que si encuentra el espacio gambetea hacia adelante y remata. Luca Regiardo, en tanto, deberá ser el león que contagie a todos.
En la ofensiva del equipo de Kudelka también hay experiencia para torcer el partido. Mazzantti llega afilado por la derecha y todo indica que su perro de presa será Agustín Sández, que le ganaría la pulseada a Soto. Si Central no lo tiene a raya, puede sufrir: Mazzantti es el gran abastecedor de Cóccaro, un delantero que no necesita estar en contacto permanente con la pelota para agitar las redes. Lo deberán custodiar bien Ovando y Ávila.
Una de las grandes apuestas del clásico es si se consuma el estreno de Santiago Solari, un extremo encarador y con gol que tendrá enfrente a Emanuel Coronel. Y como último recurso, los arqueros Ledesma y Reinatti tendrán su partido especial. La pizarra está lista.