Clubes de barrio de Roca alzan la voz: exigen políticas públicas que acompañen su trabajo social
¿Sabés qué reclaman los clubes de barrio de Roca? 35 referentes firmaron una nota y esperan respuestas. Conocé los detalles de un pedido que crece.
La falta de acompañamiento estatal volvió a encender las alarmas en los clubes de barrio de Roca. **35 referentes de distintas instituciones firmaron una nota formal** para pedir una reunión con las autoridades provinciales y visibilizar las múltiples dificultades que enfrentan a diario.
David Morales, referente del club Fiske Menuco, dialogó con ANRoca y explicó que el reclamo no es aislado: alcanza a todas aquellas instituciones que funcionan por fuera de las estructuras federadas y que, en su mayoría, se sostienen gracias al trabajo voluntario de sus integrantes y al apoyo de las familias y la comunidad.
¿Qué reclaman los clubes?
El pedido no se limita a lo económico. Morales enumeró problemas legales, técnicos y, sobre todo, de infraestructura. También mencionó las trabas que tienen algunas instituciones para acceder a tierras o espacios donde desarrollar sus actividades.
“Entendemos que son necesarias las planificaciones de políticas públicas. Acá el tema central es que los clubes de barrio, ya está reconocido que culturalmente, políticamente, socialmente cumplimos un rol fundamental. Ahora bien, este reconocimiento después no se traduce en acompañamiento”, sostuvo Morales.
El referente puso como ejemplo la situación del club Fiske Menuco, donde se practican fútbol, arquería, tejo y fútbol de arena. La institución cuenta con alrededor de 150 integrantes y una comisión directiva de 12 personas. Pero aclaró que esta realidad se repite en otros puntos de la ciudad.
“Estoy hablando de Quinta 25, de Noroeste, de Tiro Federal, de Fiske. La realidad que te comento no es solamente de Fiske, es una realidad que le pasa a todos los clubes. Le pasa al Chacramonte, le pasa a La Cuadrita de Mosconi”, enumeró.
La informalidad, un obstáculo más
Otro de los puntos que aparece en el reclamo es la situación de informalidad que atraviesan algunas instituciones. Morales cuestionó que esa condición termine funcionando como un impedimento para acceder a determinados acompañamientos y planteó la necesidad de generar herramientas que permitan a los clubes avanzar en su regularización y desarrollo.
Además, remarcó que quienes llevan adelante estas instituciones lo hacen, en gran parte, sin recibir una remuneración por esa tarea. “Nadie de estas personas que trabajan en los distintos clubes cobra un peso o es rentada para hacer este trabajo, este gran acompañamiento social que hace a la comunidad”, sostuvo.
El crecimiento urbano, otra amenaza
A la falta de infraestructura se suma una problemática vinculada al crecimiento urbano de Roca y la disponibilidad cada vez menor de espacios comunitarios. Morales advirtió que el avance de la urbanización genera un escenario en el que las instituciones barriales encuentran mayores dificultades para sostener o ampliar sus espacios.
“No hay acceso a obra de infraestructura, no hay acceso a la tierra, a los espacios”, afirmó. Y agregó: “Cuando uno va transitando por la ciudad cada vez queda menos cancha de fútbol, por ejemplo, o espacios comunitarios que ya no existen más”.
Morales también hizo referencia a la expansión de los barrios privados y a los cambios que atraviesa Roca, en un contexto regional marcado además por el crecimiento asociado a Vaca Muerta. Según planteó, este proceso puede profundizar la demanda sobre el territorio y volver todavía más necesaria la planificación de espacios destinados a actividades comunitarias.
“Ahora lo que nosotros tenemos en cuenta es que vamos a solicitar respuestas porque entendemos que es importante la organización. Y bueno, no se descarta ninguna medida para llevar adelante lo que necesitamos”, concluyó Morales.