Cobra la jubilación mínima, pero cada mes hay un gasto que se le lleva casi todo el haber
Américo Ulloga vive en Comodoro Rivadavia y cobra la jubilación mínima. Cuando le preguntaron cómo hace para llegar a fin de mes, contó un detalle que lo complica más que a nadie: cada mes hay un gasto que se le lleva casi todo el haber.
Américo Ulloga es jubilado nacional y vive en Comodoro Rivadavia. En diálogo con Radio Chubut, contó cómo él y su esposa —que también cobra la mínima— intentan sostener los gastos diarios con ingresos que, según relató, se agotan antes de llegar a fin de mes.
El hombre percibe $406.543. Su esposa trabajó durante 34 años en una escuela privada y hoy también recibe la jubilación mínima. Aun así, el dinero no alcanza: “No tenemos ni para comprar carne”, aseguró durante la entrevista.
Las deudas que se comen el haber
Según detalló Américo, buena parte de sus ingresos ya están comprometidos antes de cobrar. Para octubre acumula más de $318.000 en consumos y pagos con tarjeta de crédito. “Casi la totalidad de los 400 y algo se le va todo en las deudas”, señaló.
A esos números hay que sumarles los gastos de luz, gas, alimentos y otros servicios básicos que, según contó, también se vuelven difíciles de afrontar mes a mes.
La calefacción, un problema aparte
Uno de los mayores dolores de cabeza es el costo de calefaccionarse. Américo explicó que vive en una zona sin gas natural, por lo que necesita comprar leña para atravesar el invierno.
El metro de leña, según manifestó, cuesta alrededor de $90.000 y calcula que necesitará unos 11 metros para la próxima temporada. También mencionó el precio de las garrafas y aseguró que este mes no sabe si podrá reponerlas. “Este mes no puedo comprar el gas, este mes no puedo pagar la luz”, afirmó.
Sin cobertura médica por meses
A la situación económica se le suman las dificultades para acceder a la atención médica. Américo contó que durante junio, julio y agosto figuró sin cobertura de PAMI, pese a que los aportes continuaron descontándose de su haber. Recién fue dado de alta nuevamente el 31 de agosto.
El relato de Ulloga refleja la situación de miles de jubilados que, con haberes mínimos y servicios en alza, ven cómo el dinero se les escapa antes de poder cubrir lo esencial.