Cobran $200.000 y las boletas les llegan por $300.000: el paro que sacude Jujuy
Hay capacitadores que ganan $200.000 y reciben boletas de $300.000. Un dirigente sindical puso números a la crisis y el paro en Jujuy ya lleva dos días. Lo que piden y el detalle que complica al Ministerio de Educación.
La administración pública jujeña sigue de pie de lucha. ATE y APUAP completaron este martes el segundo día de paro en rechazo al aumento del 6% y con un pedido que no da tregua: que se adelante el piso salarial de un millón de pesos para las categorías más postergadas.
El secretario general de ATE, Carlos Sajama, fue el encargado de ponerle voz al malestar. "Hay capacitadores que ganan $200.000 y jornalizados que perciben $360.000, mientras llegan boletas de servicios de hasta $300.000", lanzó el dirigente, dejando en evidencia la ecuación imposible que atraviesan miles de trabajadores.
La medida de fuerza no es un capricho: responde a una realidad que aprieta cada vez más. Con un costo de vida que no da respiro, los salarios del sector quedaron licuados y la promesa oficial de un piso de $1.000.000 recién para diciembre suena, para los gremios, a una eternidad.
Un pedido que no espera
Por eso, desde ATE presentaron notas formales dirigidas al Ejecutivo provincial y al Ministerio de Hacienda. El reclamo es concreto: que el piso salarial de $1.000.000 —previsto por la provincia para diciembre— se anticipe de manera inmediata para las categorías postergadas de la Ley 3161, salud y educación.
No se trata solo de una cuestión de montos. Los gremios advierten que la demora en aplicar el piso profundiza las desigualdades dentro del propio Estado y castiga a los sectores que menos margen tienen para esperar.
Educación: contratos "a dedo" y promesas incumplidas
El conflicto también tiene un capítulo aparte en el Ministerio de Educación. Sajama apuntó directamente contra la gestión por incumplir el traspaso a contrato de servicios de capacitadores laborales que llevan años en condiciones precarias.
Según denunciaron desde el gremio, pese a que existían relevamientos de antigüedad elaborados por ATE, las firmas de los contratos se fueron postergando sin explicación. Y lo que es peor: acusan que desde la cartera educativa se otorgaron pases a contrato "a dedo" a personal de reciente ingreso, desplazando a trabajadores con años de servicio.
El malestar es mayúsculo entre los capacitadores, que ven cómo la promesa de estabilidad laboral se diluye mientras otros ingresan por la ventana.
El plan de lucha sigue
Desde ATE advirtieron que, de no obtener respuestas favorables en la mesa técnica y en los pedidos de reunión con las autoridades, profundizarán las medidas de fuerza. Y no descartaron protestas en el marco de la próxima Fiesta Nacional del Estudiante (FNE), un evento que convoca a miles de jóvenes y que podría convertirse en el escenario de una nueva manifestación.
La pelota queda del lado del Gobierno provincial: o se sienta a negociar y anticipa el piso salarial, o el conflicto amenaza con escalar en plena temporada de reclamos.