Cobrar $0: el reclamo que pone contra las cuerdas a los descuentos en Río Negro
Una trabajadora cobró apenas $12.000 y otra terminó con saldo cero. El gremio denuncia que en Río Negro se puede confiscar el sueldo completo y apunta contra el gobierno por permitirlo.
En Río Negro, un trabajador puede terminar el mes con el salario de bolsillo en cero por la acumulación de préstamos y créditos que se descuentan automáticamente. La situación, que ya tiene fallos judiciales, llevó a ATE a reclamarle al gobierno de Alberto Weretilneck que fije un tope, tal como ocurre a nivel nacional.
«Resulta inadmisible que un trabajador pueda llegar a cobrar unos pocos pesos o incluso quedar con un salario de bolsillo igual a cero, como consecuencia de la acumulación de cuotas de préstamos y créditos descontados automáticamente», señaló el sindicato en un comunicado.
Los casos que encendieron la alarma
La Justicia laboral rionegrina ya intervino en situaciones extremas. En un expediente, una trabajadora sufrió descuentos que representaron casi el 99% de su haber neto y terminó percibiendo apenas $12.000. En otro, se acreditó un recibo con saldo neto de $0 después de las deducciones crediticias.
Para ATE, estos casos exponen el carácter confiscatorio de la ley provincial, que permite quitar la totalidad de la deuda pese a que el salario es «inembargable». Río Negro es uno de los pocos distritos donde eso ocurre, y distintos fueros laborales advierten sobre lo abusivo del mecanismo.
El planteo del gremio
«El salario tiene carácter alimentario y debe garantizar la subsistencia del trabajador y de su familia. La propia Justicia de Río Negro ha dispuesto, en distintos casos, limitar este tipo de deducciones al 33% de las remuneraciones, luego de los descuentos legales, para preservar una parte sustancial del ingreso», indicó Rodrigo Vicente, secretario general de ATE Río Negro.
El sindicato también cuestionó el rol del Estado en este esquema. «El Estado no puede ser un simple agente de cobro de entidades financieras, mutuales o crediticias y desentenderse de las consecuencias que esos descuentos producen sobre sus propios trabajadores», sostuvo.
Por eso, el reclamo apunta a que se establezca un tope máximo para los descuentos voluntarios derivados de préstamos, créditos y otras obligaciones. La idea es que ningún trabajador quede sin los recursos indispensables para alimentación, vivienda, servicios, transporte, salud y sostenimiento de su familia.
«El Estado tiene una responsabilidad indelegable. No puede permitir que un trabajador cobre cero pesos porque todo su salario fue destinado al pago de préstamos. Las deudas deben pagarse, pero nunca a costa de dejar a una familia sin recursos para vivir. Hay que ponerle un límite a los descuentos y también a los abusos financieros», completó Vicente.
Fuente: ADN Río Negro