Cocaína en La Quiaca: el fletero que dijo no saber qué transportaba terminó preso y la causa ya llegó a Capital
¿Un simple fletero o parte de una red narco? El detenido aseguró que no sabía qué llevaba, pero la Justicia descubrió un entramado de irregularidades que lo dejó preso y amplió la investigación a la capital jujeña.
La investigación por los 100 ladrillos de cocaína secuestrados en La Quiaca dio un giro contundente: el chofer de la camioneta que protagonizó una persecución fronteriza quedó detenido con prisión preventiva y la causa se extendió a San Salvador de Jujuy. El acusado, un hombre de 49 años, aseguró que solo hacía fletes y que ignoraba el contenido del cargamento, pero su coartada se derrumbó en cuestión de horas.
El hecho se remonta a un operativo del Escuadrón 21 de Gendarmería Nacional en la zona limítrofe con Bolivia, donde interceptaron una Volkswagen Saveiro. Según las fuentes, el conductor aceleró para intentar eludir el control, lo que despertó las sospechas de los efectivos. Al revisar el vehículo, encontraron 100 ladrillos de cocaína ocultos en bolsas de arpillera.
Una coartada con demasiados agujeros
Durante la audiencia, el imputado, oriundo de la provincia, intentó despegarse del cargamento: dijo que se dedicaba a hacer fletes y que no tenía conocimiento de lo que transportaba. Sin embargo, la fiscalía, representada por Sebastián Jure y Juan Batule, presentó pruebas que complicaron seriamente su versión.
El juez federal de Garantías N°1, Eduardo Hansen, no solo declaró legal la detención, sino que formalizó la imputación por transporte de estupefacientes. Los argumentos fueron contundentes: el hombre usaba un DNI con domicilio inexistente, no tenía autorización para manejar el rodado —que además no era de su propiedad— y su intento de fuga evidenciaba un claro riesgo de que se diera a la fuga.
Prisión preventiva y allanamiento en la capital
Con esos elementos, el magistrado ordenó la prisión preventiva por 126 días corridos. Pero la causa no se quedó en la frontera: en las últimas horas, los investigadores allanaron una vivienda en el barrio Aero Club de San Salvador de Jujuy, perteneciente a la pareja del acusado, donde secuestraron un teléfono celular.
La Justicia fijó un plazo de 85 días hábiles para profundizar la pesquisa. Ahora, el foco estará puesto en el peritaje de los dispositivos móviles y en el levantamiento del secreto bancario y financiero, con el objetivo de rastrear a los verdaderos dueños del cargamento y a los cómplices que habrían escapado hacia Bolivia.