Colapso en Parque Patricios: El derrumbe que destapó la historia oculta de una “obra Frankenstein”
Un estruendo en Parque Patricios reveló mucho más que un derrumbe: la compleja trama de una megaobra pública que pasó por múltiples gobiernos y empresas. ¿Cómo terminó convertida en una “obra Frankenstein” que dejó a cientos de familias en el limbo?
Un violento derrumbe en plena madrugada dejó al descubierto una trama de irregularidades en uno de los complejos habitacionales más grandes de la Ciudad. Más de 300 familias fueron afectadas y 65 vehículos quedaron destruidos tras el colapso de la losa de un estacionamiento, un incidente que los vecinos ya venían denunciando.
El hecho ocurrió este martes cerca de las 4.45 de la madrugada en el desarrollo urbanístico Estación Buenos Aires, ubicado detrás del estadio de Huracán, en el barrio de Parque Patricios. Bomberos de la Ciudad y el Grupo Especial de Rescate (GER) trabajaron en el lugar para descartar personas atrapadas. Afortunadamente, no se registraron heridos.
El predio permanece clausurado mientras avanzan las pericias. La causa quedó en manos de la fiscal María del Rosario Selvatici, quien la caratuló como “estrago”. Las primeras evaluaciones confirmaron que lo que colapsó fue la losa del estacionamiento.
¿Una “obra Frankenstein”?
El episodio dejó al descubierto la compleja y polémica historia del Desarrollo Urbanístico Estación Buenos Aires. Se trata de una obra de gran escala, iniciada hace más de una década, que hoy es descrita por los propios vecinos como una verdadera “obra Frankenstein”.
El proyecto se gestó durante la presidencia de Cristina Kirchner, con la cesión de tierras ferroviarias y financiamiento del Banco Hipotecario. Ocupa un predio de unas 18 hectáreas entre Parque Patricios y Barracas, donde se levantaron cinco bloques con más de 2.300 departamentos.
La construcción original estuvo a cargo de la empresa Riva S.A. Sin embargo, en 2019 el Banco Hipotecario le rescindió el contrato por incumplimientos, dejando la obra con un avance cercano al 80%. A partir de allí, la finalización quedó en manos de distintas empresas, cada una a cargo de sectores específicos.
El rompecabezas de las constructoras
Según la documentación oficial, la empresa Constructora Sudamericana S.A. (Consud), junto al estudio MSGSSV, fue responsable del sector donde se produjo el derrumbe. Otras firmas como Green S.A., Conorvial S.A., Vidogar S.A. y Carco S.A. participaron en diferentes sectores del complejo.
Ante el derrumbe, Consud emitió un comunicado comprometiéndose a investigar las causas y a colaborar con las autoridades. “La empresa está a total disposición de las autoridades competentes”, indicaron.
El Gobierno de la Ciudad, por su parte, intentó deslindar responsabilidades. A través del Instituto de la Vivienda de la Ciudad (IVC), explicaron que se trató de un proyecto del Estado nacional y que ellos solo intervinieron en la adjudicación, “sin injerencia en la construcción ni en los controles técnicos de obra”. Tras el derrumbe, eliminaron de su sitio web un comunicado que destacaba el trabajo en equipo con la Nación.

Denuncias previas y un “limbo legal”
Los vecinos ya habían reportado graves problemas estructurales. Denunciaron filtraciones de agua constantes y reparaciones mal realizadas en el patio interno. Un vecino contó a TN: “Venía filtrando la cochera desde hace un par de años… hicieron cuatro agujeros locos hace cuatro meses y ahí está el desastre”.
La situación se agrava por un vacío administrativo. A diferencia de otros desarrollos, en Estación Buenos Aires nunca se conformó un consorcio formal de propietarios. Se designó un administrador fiduciario transitorio, pero el esquema quedó a mitad de camino, dejando a las familias sin un título de propiedad formal y sin claridad sobre las responsabilidades de mantenimiento.
Muchos adjudicatarios recibieron las llaves en un acto oficial en 2021, pero nunca las escrituras, ya que nunca se emitió un acta de final de obra integral. Como dato adicional, los terrenos linderos al predio fueron puestos en subasta judicial por el gobierno de Javier Milei.

La fiscal Selvatici ya inició la investigación, requiriendo toda la documentación sobre permisos de construcción, datos del ingeniero y administrador de la obra, y las filmaciones de las cámaras de seguridad desde un mes antes del derrumbe.
Mientras tanto, las más de 300 familias afectadas esperan respuestas en medio de un escenario de incertidumbre, donde el sueño de la casa propia se transformó en una pesadilla estructural con profundas raíces políticas y administrativas.