Colapso sanitario en escuela de Las Pampitas y picadas ilegales que aterrorizan al barrio
¿Sabías que una escuela de Las Pampitas podría quedarse sin clases por falta de baños? Y eso no es todo: las picadas ilegales de motos siembran el terror en el barrio. Conocé los detalles que exigen una solución urgente.
La Escuela Primaria N° 314 de Las Pampitas enfrenta una crisis sanitaria que amenaza con suspender las clases, mientras vecinos denuncian carreras ilegales de motos protagonizadas por menores frente al establecimiento. La falta de respuesta del municipio y el gobierno provincial agrava la situación.
¿Qué pasa con los baños de la escuela?
El referente vecinal Asunción Añazgo confirmó que los pozos y toda la infraestructura sanitaria del colegio necesitan una limpieza y desagote urgente. Sin ese mantenimiento, los sanitarios son inutilizables para alumnos y docentes.
“Es urgente hacer la limpieza de la parte sanitaria de la escuela. Los chicos y los docentes no pueden utilizar los baños. La vicedirectora presentó notas y desde el centro vecinal dejamos la solicitud en el Municipio de Perico hace más de diez días, pero hasta el momento no han ido a ver nada”, denunció Añazgo.
El dirigente fue contundente: “Estamos en un punto límite donde corren riesgo las clases por no tener las condiciones sanitarias mínimas”.
Picadas ilegales: un peligro constante
Pero el problema no termina en la escuela. Sobre la Ruta Provincial N° 53, a la altura del establecimiento y en las calles del barrio Malvinas Argentinas, las picadas de motocicletas se volvieron moneda corriente.
“Los chicos hacen picadas de motos frente a la escuela en el barrio Malvinas Argentinas. Es un peligro enorme para los chicos, la gente mayor y personas con discapacidad”, explicó Añazgo.
Según el vecino, las carreras se realizan a la salida de clases, alrededor de las 17:30 o 18, y también durante la madrugada, a la 1 o las 4. “Son menores de edad y da la sensación de que los propios padres los apoyan”, lamentó.
La policía realiza recorridos por la zona, pero los jóvenes esperan que se retiren para volver a las calles. Un círculo que se repite y que mantiene en vilo a toda la comunidad.