Colchones, latas y roedores en pleno centro: la esquina que tiene en vilo a todo un barrio
El concejal Simoniello denunció que la planta baja de un edificio histórico en pleno microcentro es un foco infeccioso con roedores y basura acumulada. Le exigió al Municipio que intervenga y cargue los costos a los dueños. ¿Qué encontraron puertas adentro?
La esquina de 25 de Mayo e Hipólito Yrigoyen, en pleno microcentro santafesino, se convirtió en el epicentro de una nueva polémica por el estado de abandono de un edificio histórico. El concejal Lucas Simoniello denunció que la planta baja del inmueble, donde funcionó durante décadas un bowling, es hoy un foco infeccioso de riesgo sanitario.
El reclamo no es menor: la propiedad integra la lista de más de 380 “caries urbanas” que la ciudad tiene registradas, según los datos que maneja el edil. La situación volvió a encender la alarma entre vecinos, comerciantes y legisladores locales.
Qué encontraron en la planta baja del edificio
Según la denuncia de Simoniello, el sector inferior del inmueble acumula mugre, residuos abandonados y aberturas rotas. La descripción del concejal es cruda: vidrieras mugrientas, colchones tirados, latas de cerveza y roedores. “Es un aguantadero hecho y derecho”, disparó.
El contraste con lo que ocurre arriba es lo que más indigna a los involucrados. En la planta alta funciona un instituto educativo terciario que mantiene sus instalaciones en impecables condiciones, mientras abajo convive con olores nauseabundos y el riesgo latente de usurpación.
“Es realmente un nido de ratas. No pueden tener de rehén a los vecinos ni a la ciudad por disputas familiares o privadas; es un tema estricto de salud pública”, sostuvo el concejal de la ciudad de Santa Fe.
El pedido concreto al Municipio
Simoniello no se quedó solo en la queja: le exigió al Intendente que aplique la ordenanza de “caries urbanas” y utilice las facultades que le otorga la normativa vigente. El pedido incluye solicitar el auxilio de la fuerza pública, allanar la planta baja, concretar una limpieza integral y cargar todos los costos a la cuenta corriente de los titulares dominiales del inmueble.
El edil también remarcó el perjuicio económico que soporta el instituto de la planta alta, que realiza un fuerte desembolso para mantener el edificio mientras lidia con la situación de la planta baja.
El riesgo sanitario que preocupa
La presencia de plagas urbanas no es un detalle menor. Además de los roedores, la acumulación de residuos y el abandono del lugar generan condiciones propicias para criaderos del mosquito Aedes aegypti, vector del dengue. Para los comerciantes de las galerías cercanas y los transeúntes del corredor céntrico, la amenaza es cotidiana.
La esquina de 25 de Mayo e Hipólito Yrigoyen, que alguna vez fue un punto de encuentro concurrido, hoy es símbolo del deterioro que avanza en zonas neurálgicas de la ciudad. El debate por las “caries urbanas” sigue abierto, y la pelota quedó del lado del Municipio.