Colchones, pañales y cubiertas: la basura que no se va de los canales de San Juan
¿Pensabas que la limpieza de los canales de San Juan había terminado con la basura? La realidad es otra y te contamos lo que encontraron.
Dos meses después de que los desbordes en Pocito y las toneladas de residuos retiradas del Canal Benavídez alarmaran a toda la provincia, la situación en los canales de riego de San Juan sigue siendo crítica. El director del Departamento de Hidráulica, José María Ginestar, confirmó que la basura continúa apareciendo, aunque el impacto es menor gracias a la limpieza constante durante la temporada de monda.
¿Qué encontraron los operarios?
Ginestar explicó en una entrevista con Estamos a Tiempo que los sifones, diseñados para retener arena y sedimentos, terminan acumulando también residuos domiciliarios. Los elementos más frecuentes son pañales, cubiertas y objetos voluminosos que dificultan el escurrimiento del agua.
“La presencia permanente de cuadrillas permite mantener el sistema en mejores condiciones, pero eso no significa que haya menos basura”, advirtió el funcionario. La mejora responde al trabajo continuo, no a un cambio de hábito en quienes arrojan desechos a los canales.
El caso que encendió las alarmas
Hace semanas, un sifón en Calle 6 y Vidart se obstruyó con residuos de gran tamaño, provocando el desborde de un canal y el anegamiento de varios sectores de Pocito. El incidente obligó a cortar el suministro de agua para realizar la limpieza de emergencia.
Ginestar recordó que muchos vecinos creen que la basura recorrerá grandes distancias, pero en realidad queda atrapada a pocos metros. “Una cubierta o un colchón puede obstruir un sifón rápidamente, inundar calles, deteriorar pavimentos y hasta afectar viviendas”, señaló.
Un problema que afecta a todos
El director de Hidráulica insistió en que los canales transportan un recurso estratégico para la provincia. Mantenerlos limpios no solo evita inundaciones, sino que preserva la calidad del agua destinada a la producción agrícola.
Desde el organismo volvieron a pedir la colaboración de la comunidad para no usar los canales como basureros. El problema trasciende lo ambiental: genera costos operativos, exige limpiezas permanentes y termina perjudicando a los propios vecinos.