Colectivos urbanos entraron a la terminal y los trabajadores de encomiendas ya denuncian riesgo constante
Desde el primer día, los empleados del sector de encomiendas marcan que el nuevo esquema llegó sin seguridad ni organización. Reclaman que se delimiten carriles y se definan protocolos, pero nadie les respondió.
Desde este 1° de septiembre, las unidades del transporte urbano de Comodoro Rivadavia comenzaron a operar dentro de la terminal, una medida que prometía ordenar el tránsito en el centro. Sin embargo, los empleados del sector de encomiendas ya salieron a marcar sus reparos: denuncian que el nuevo esquema llegó sin la seguridad ni la organización necesarias.
El malestar se concentra en quienes trabajan a diario entre los paquetes y las boleterías. Según relataron, la llegada de los colectivos al predio modificó la circulación interna y dejó zonas donde el cruce de pasajeros y vehículos se volvió un riesgo constante.
“Totalmente prematuro”, sintetizaron los trabajadores consultados, que cuestionan que la medida se haya puesto en marcha sin una prueba previa que contemplara los picos de movimiento ni las particularidades del sector donde ellos operan.
La terminal de Comodoro Rivadavia es un punto neurálgico para el transporte de media y larga distancia, y también para el movimiento de encomiendas que llegan y salen a lo largo del día. Con la incorporación de los colectivos urbanos, el espacio compartido se volvió más complejo.
Los reclamos no apuntan solo a la seguridad, sino también a la desorganización que, aseguran, se percibe desde el primer día. Entre los pedidos que elevaron, figura la necesidad de delimitar claramente los carriles de circulación y de establecer protocolos para el ingreso y egreso de las unidades.
Por ahora, desde los sectores involucrados no hubo una respuesta oficial que contemple los planteos. Mientras tanto, los empleados del área de encomiendas siguen trabajando con la preocupación de que un accidente sea cuestión de tiempo.