Colgaron sus propios cuadros junto a la Mona Lisa y la reacción de la seguridad no fue la que esperaban
¿Qué les dijo el personal del Louvre a los dos turistas alemanes cuando los encontró pegando sus cuadros en la sala de la Mona Lisa?
Dos turistas alemanes terminaron detenidos en el Museo del Louvre, en París, después de colgar sus propias obras en uno de los espacios más vigilados del edificio: la Sala de los Estados, donde se exhibe la Mona Lisa de Leonardo da Vinci.
El episodio ocurrió el sábado, cuando los dos hombres entraron al museo como visitantes y llegaron hasta el recinto que alberga la célebre pintura. Una vez allí, sacaron dos cuadros de aproximadamente 30 por 40 centímetros y los pegaron directamente sobre la pared con cinta adhesiva.
La maniobra no duró demasiado. El personal de seguridad advirtió lo que estaban haciendo, los interceptó y dio aviso a la Policía. La Mona Lisa no sufrió ningún daño, aunque las autoridades detectaron daños menores en la pared donde habían colocado las pinturas.
Uno de los cuadros mostraba a uno de los turistas vestido con una armadura. En el segundo aparecían los dos hombres junto a una mujer. Ninguna de las obras pertenecía a la colección del museo: las habían llevado especialmente para la ocasión.
¿Por qué lo hicieron?
Tras ser arrestados, los turistas fueron interrogados por los investigadores. Cuando les preguntaron por qué habían decidido llevar adelante la maniobra, dieron una explicación mucho más sencilla que cualquier protesta artística: aseguraron que lo hicieron “por diversión”.
Las identidades de los dos hombres no fueron difundidas. Ahora deberán comparecer ante un tribunal una vez que el Louvre formalice la denuncia correspondiente.
No es la primera vez que alguien intenta colgar su propia obra en el Louvre
El caso tiene un antecedente reciente. En noviembre de 2025, dos jóvenes belgas llamados Neal y Senne, conocidos por los videos que publicaban en TikTok e Instagram, consiguieron ingresar al museo con un retrato propio escondido dentro de una bolsa.
Para evitar los controles, llevaron el lienzo enrollado y una estructura plegable hecha con piezas de Lego. Ya dentro de la Sala de los Estados, armaron el cuadro e intentaron instalarlo cerca de la Mona Lisa.
La cantidad de visitantes y la presencia de los guardias les impidieron acercarse tanto como pretendían, por lo que finalmente lo colocaron en otro sector del mismo recinto. Toda la maniobra quedó registrada para sus redes sociales.
Un museo bajo revisión
El nuevo episodio ocurre además mientras el Louvre mantiene bajo revisión sus medidas de seguridad. En octubre de 2025, delincuentes robaron ocho piezas de las joyas de la corona francesa de la Galería de Apolo. El botín fue valuado en unos 88 millones de euros y el golpe se concretó en menos de ocho minutos.
En paralelo, el museo avanza con una renovación de gran escala que contempla, entre otras modificaciones, una sala exclusiva para la Mona Lisa, cuya apertura está prevista para 2031.
