Colocaron cámaras trampa en el Parque Aconquija y lo que registraron sorprende a los científicos
Instalaron cámaras trampa en el Parque Aconquija para espiar a la fauna sin alterar su hábitat. ¿Qué secretos de las Yungas revelarán estos dispositivos?
La Subdirección de Áreas Naturales Protegidas instaló dispositivos de última generación en el Parque Provincial Aconquija para capturar en secreto los movimientos de la fauna silvestre. El objetivo: conocer sin molestar a los animales que habitan este pulmón verde de Tucumán.
En el marco de un trabajo conjunto entre la Dirección de Flora, Fauna Silvestre y Suelos, la consultora Lucía Krapovickas y el Instituto de Ecología Regional (IER-CONICET/UNT), se colocaron cámaras trampa financiadas con fondos de la Ley de Bosques (convocatoria 2022). Ricardo Grau, Ana Sofía Nanni y Agustín Cebe también participaron del operativo.
Los especialistas explicaron que la ubicación de cada cámara respondió a criterios técnicos precisos para optimizar el registro de especies. “La puesta en funcionamiento de estos dispositivos representa un avance significativo para el sistema de monitoreo del Área Natural Protegida, permitiendo obtener registros fotográficos y audiovisuales de especies de fauna en condiciones naturales, tanto en horarios diurnos como nocturnos, sin generar alteraciones sobre el ambiente”, detallaron desde la Subdirección de ANP.
¿Qué se espera lograr con este monitoreo?
Los datos recolectados servirán para investigar la distribución, presencia y comportamiento de las especies que habitan el parque. Además, permitirán planificar el uso público, fortalecer estrategias de conservación y manejo adaptativo, evaluar el uso de senderos por parte de la fauna e identificar posibles amenazas para la biodiversidad. Todo quedará registrado en una base de datos que respaldará futuras acciones de gestión, educación ambiental e investigación científica.
Un parque con historia y valor ecológico
Creado en 1936 mediante la Ley Provincial Nº 1672, el Parque Provincial Aconquija se extiende por 240 hectáreas en el departamento Yerba Buena, a pocos kilómetros de la capital tucumana. Protege un sector clave de las Yungas tucumanas, específicamente el piso altitudinal de Selva Montana, resguardando ecosistemas y especies nativas de flora y fauna.
Por su cercanía con la ciudad y la gran cantidad de visitantes que recibe, es uno de los espacios naturales más representativos de la provincia, donde conviven actividades recreativas, deportivas, educativas y de conservación.
Las autoridades de la DFFSyS destacaron: “Estas acciones reafirman el compromiso del Gobierno de Tucumán con la conservación del patrimonio natural provincial, promoviendo el fortalecimiento de las capacidades de gestión, el monitoreo permanente de la biodiversidad y la generación de información científica como base para una administración eficiente y sostenible de las Áreas Naturales Protegidas”.