¿Puede un equipo que apenas ganó tres partidos como visitante en toda la temporada dar el golpe en el Brigadier López? El dato de Midland que Colón quiere explotar en el arranque del Reducido.
El Sabalero ya conoce cuándo y dónde dará el primer paso en la pelea por volver a Primera: el cruce inicial del Reducido de la Primera Nacional ante Midland se jugará en el Brigadier López, entre el sábado 14 y el domingo 15 de noviembre, con día y horario todavía a confirmar. Y las estadísticas le dan un argumento fuerte al equipo de Iván Delfino.
Es que el conjunto santafesino construyó buena parte de su campaña en su estadio, mientras que su rival mostró una cara muy distinta cada vez que le tocó salir de Libertad. Ese contraste asoma como uno de los datos salientes de la eliminatoria.
Ventaja deportiva: el empate le sirve al Sabalero
Colón finalizó quinto en la Zona A y Midland hizo lo propio en la Zona B, pero el equipo rojinegro sumó más puntos a lo largo de la temporada y por eso llega con ventaja deportiva. La consecuencia es directa: si el partido termina igualado, será Colón el que avance a los cuartos de final.
Más allá de esa diferencia reglamentaria, el rendimiento de ambos como local y como visitante permite encontrar el principal contraste de la serie.
El Brigadier, el gran respaldo rojinegro
En la tabla general de rendimiento como local, que contempla a los equipos de las dos categorías, Colón terminó sexto. Jugó 18 partidos en el Brigadier López: ganó 11, empató cinco y perdió apenas dos.
En ese recorrido marcó 29 goles y recibió solo 10, con una diferencia favorable de 19 tantos. Sumó 38 puntos sobre 54 posibles, lo que equivale a una efectividad del 70,37%.
Esos números explican cuánto pesó el estadio durante la fase regular: allí el Sabalero encontró regularidad, juntó buena parte de los puntos que lo depositaron en el quinto puesto de su zona y edificó una de sus principales fortalezas de cara al Reducido.
La capacidad de hacerse fuerte en Santa Fe puede volverse determinante en una instancia de eliminación directa, sobre todo porque el conjunto de Delfino tendrá la obligación de ganar para evitar cualquier sobresalto.
Midland: sólido en casa, frágil de visitante
El recorrido de Midland muestra una diferencia notable entre sus actuaciones en Libertad y sus presentaciones fuera de su estadio. Como local fue uno de los equipos más eficaces de toda la competencia: terminó tercero en la tabla general y fue el mejor de la Zona B.
En 18 partidos ganó 12, empató tres y perdió tres. Convirtió 26 goles, recibió apenas siete y logró una diferencia de +19. Con 39 puntos acumulados alcanzó una efectividad del 72,22%, incluso superior a la de Colón en el Brigadier.
El panorama cambia por completo cuando le toca salir de casa. Midland terminó vigésimo en la tabla general de visitantes, con apenas tres victorias en 18 presentaciones, siete empates y ocho derrotas.
Como visitante convirtió 17 goles y recibió 22, con una diferencia negativa de cinco tantos. Sumó solo 16 puntos sobre 54 posibles, con una efectividad del 29,63%.
Ese rendimiento representa una de las principales debilidades del equipo que conduce Joaquín Iturrería. La brecha entre su producción como local y como visitante es considerable, y es un dato que Colón intentará aprovechar en el cruce del Reducido.
La comparación que alimenta la ilusión sabalera
El contraste también aparece al poner frente a frente los registros de ambos equipos fuera de sus estadios. Colón, pese a no haber tenido una campaña tan sólida como visitante, terminó octavo en la tabla general, con cinco triunfos, siete empates y seis derrotas en 18 encuentros.
El Sabalero convirtió 16 goles, recibió 17 y sumó 22 puntos, con una efectividad del 40,74%. En la misma cantidad de partidos consiguió seis puntos más que Midland y una diferencia de rendimiento de más de 11 puntos porcentuales.
La comparación permite dimensionar el escenario del primer cruce eliminatorio: Colón llega respaldado por una campaña consistente en el Brigadier, mientras que Midland deberá afrontar una de las condiciones que más le costaron durante la temporada.
La diferencia es contundente: Colón ganó ocho partidos más que Midland en esas condiciones y consiguió 22 puntos adicionales. También recibió 12 goles menos y convirtió 12 más.
Las estadísticas no juegan solas
Claro que los números no garantizan resultados y el Reducido presenta una exigencia distinta a la de la fase regular. Midland tiene argumentos futbolísticos y ya demostró que puede ser un equipo competitivo, especialmente cuando consigue imponer sus condiciones. Pero deberá trasladar esa fortaleza a un escenario que, según sus propios registros, le resultó mucho más complejo.
Para Colón, el desafío será convertir la ventaja deportiva y el respaldo de su gente en una ventaja futbolística. El Brigadier aparece como un aliado y la floja campaña visitante de Midland, como un dato que alimenta la expectativa sabalera.
En un partido en el que el empate también le sirve, el equipo de Delfino tendrá a su favor dos elementos importantes: su rendimiento en casa y la obligación que tendrá el rival de buscar un triunfo fuera de su territorio.