Colón depende de un solo nombre y Delfino no encuentra la vuelta
28 fechas, 45 puntos y un quinto puesto en la Zona A: los números de Colón no explican el verdadero problema que arrastra el equipo desde la era Medrán y que Delfino todavía no puede resolver.
Con 28 fechas disputadas y un quinto puesto en la Zona A con 45 puntos, la campaña de Colón en el torneo no está en discusión. Sin embargo, hay un problema que el equipo arrastra desde la era de Ezequiel Medrán y que Iván Delfino todavía no logró resolver: la falta de una identidad de juego.
Más allá de la posición en la tabla, la gran deuda del Sabalero pasa por no haber construido un funcionamiento colectivo que sostenga a las individualidades. Ese déficit, que ya se veía con Medrán en el banco, sigue sin solución con Delfino al mando.
Un equipo que depende de Lago
La realidad del plantel es clara: Colón depende en gran medida de lo que pueda hacer Ignacio Lago. Cuando el enganche no aparece, el equipo se repite en centros y pelotazos para Alan Bonansea, sin un circuito interno que genere juego asociado.
A los defensores les cuesta encontrar salida clara y el plan se limita a correr por las bandas y tirar centros. La dirigencia, junto con Diego Colotto, buscó un enganche en el mercado de pases, pero no llegó nadie y las carencias son cada vez más evidentes.
Lo que se viene y lo que falta
En las próximas fechas, Delfino podrá volver a contar con Darío Sarmiento, que por características es el más apto para hacerse cargo de la conducción. Pero no tendrá a Lago, justamente el hombre que hasta ahora cargó con la creación.
El entrenador también probó con dos referentes de área, una apuesta que no hizo más que agudizar la falta de ingenio en ataque y profundizar el juego por arriba.
Con ocho partidos por delante para cerrar la etapa regular, ya no puede llegar nadie: Delfino deberá encontrar soluciones con lo que tiene a mano y darle al equipo una identidad. Más allá de los resultados, vitales en la pelea por el ascenso, Colón está obligado a jugar mejor. Tiene plantel para hacerlo, pero por ahora está en deuda. Está a tiempo, aunque la reacción debe ser inmediata.