Colón ganó sobre la hora y Rasmussen reveló la deuda que todavía no puede explicar
¿Por qué a Colón le cuesta tanto jugar de visitante si de local es otro equipo? Rasmussen lo admitió sin vueltas y confesó que todavía no encuentra la explicación.
La victoria agónica de Colón ante Estudiantes (BA) dejó más que tres puntos en la Zona A de la Primera Nacional. Para Federico Rasmussen, el triunfo significó una respuesta anímica después de la floja actuación en Floresta, y también dejó al descubierto una asignatura pendiente que el plantel todavía no logra resolver.
"Venimos de una actuación en Floresta que no es la que queríamos, no es el Colón que queremos ver. Hoy tuvimos personalidad, carácter, insistimos y al final tuvimos premio", resumió el zaguero, una de las voces que mejor reflejó el cambio de actitud del equipo.
La solidez defensiva, un punto alto
Rasmussen también puso el foco en el trabajo sin pelota. El Sabalero aguantó el cero en su arco durante buena parte del partido y recién pudo quebrar la paridad en el tramo final, cuando el desgaste del rival ya pesaba.
"Creo que, en líneas generales, el equipo pudo defender alto, con las líneas cortas. Eso era un poco lo que veníamos buscando, esa regularidad en lo defensivo", explicó el central.
El dato no es menor para un equipo que pelea arriba: Colón volvió a terminar un partido sin recibir goles, algo que el propio Rasmussen considera clave para lo que se viene.
"En varios partidos hemos podido mantener el cero y eso es importante para la confianza de todos nosotros. Sumado a que pudimos convertir el gol, es importante no solo para el cuerpo técnico sino para nosotros también, para la confianza para lo que viene", remarcó.
Una zaga que se reinventa
La línea defensiva de Colón tuvo que adaptarse a distintas modificaciones a lo largo del campeonato. Ante Estudiantes, Rasmussen volvió a compartir la zaga con Nicolás Thaller, mientras que en otros encuentros aparecieron otras combinaciones.
"Es importante para el cuerpo técnico saber que cuenta con varios de los chicos. La otra vez, con Los Andes, jugaron Ibarra y Olmedo y lo hicieron de muy buena manera. Para eso estamos: los chicos estamos todos preparados para cuando uno necesite", afirmó.
La deuda como visitante
Rasmussen tampoco esquivó uno de los interrogantes que rodean al equipo: la brecha entre sus rendimientos como local y como visitante.
"No sé si tiene que ver con lo psicológico. Sí que, por ahí, de visitante nos ha costado más de la cuenta. No encuentro una razón para decirte por qué no podemos jugar de visitante como lo hacemos de local", reconoció el defensor, sin buscar excusas.
Lejos de conformarse, el zaguero apuntó a seguir corrigiendo esas cuestiones en los partidos que quedan por delante.
"Seguimos en la pelea, tenemos que seguir corrigiendo cosas, mejorando para llegar a esta última etapa en buenas condiciones", sostuvo.
El premio a la insistencia
El gol de Colón llegó después de casi noventa minutos de insistencia y apareció recién sobre el final, cuando el partido parecía encaminarse a un empate sin goles. Para Rasmussen, ese esfuerzo terminó teniendo su recompensa.
"Acá en el fútbol argentino es muy difícil, nadie te regala nada. Si bien habíamos hecho un gran desgaste, seguimos insistiendo, seguimos intentando hasta el final y tuvimos premio", cerró.
