Colón mostró dos caras opuestas y el técnico lanzó una advertencia que ilusiona y preocupa
Colón ilusionó a todos con una actuación que parecía el despegue, pero el partido siguiente mostró lo contrario: sin juego, sin remates y con dudas. Lo que dijo el entrenador tras la caída de nivel no pasó desapercibido.
El Sabalero llega a las últimas cinco fechas del torneo con la obligación de encontrar regularidad si no quiere despedirse de sus aspiraciones de ascenso. Y la tarea no es menor: en apenas dos presentaciones recientes, el equipo mostró versiones que parecen de campeonatos distintos.
Dos caras opuestas
Ante Los Andes, Colón fue un equipo intenso, que compitió en cada sector de la cancha y construyó situaciones como para ilusionarse. Ese nivel dejó la sensación de que el plantel tiene argumentos para pelear por el objetivo.
La historia ante All Boys fue radicalmente distinta. El conjunto santafesino no generó juego, casi no remató al arco y perdió la mayoría de las disputas individuales. Le costó recuperar la pelota y, cuando la tuvo, dependió de acciones aisladas para acercarse al área rival.
Esa falta de generación ofensiva fue uno de los problemas más visibles: Colón no logró imponer condiciones en ningún momento y quedó a merced del desarrollo del partido.
El mensaje del entrenador
El propio entrenador se refirió a la diferencia entre ambas actuaciones y fue directo. Según expresó, si el Sabalero repite el nivel que mostró frente a Los Andes, las posibilidades de alcanzar el ascenso están intactas.
Pero también dejó una advertencia que no pasó desapercibida: si el equipo vuelve a jugar como lo hizo ante All Boys, será muy difícil conseguirlo.
Con cinco fechas por delante, el margen para repetir una actuación como la del último encuentro se achica partido a partido. La pelea por el ascenso entra en su etapa decisiva y Colón deberá sostener un nivel competitivo si no quiere quedarse afuera.
