José Alonso confirmó que Colón todavía paga los cinco meses de contrato que le quedaban a Ezequiel Medrán, mientras el club también afronta el vínculo de Iván Delfino. En medio de ese doble compromiso, el presidente reveló cuál es su verdadera obsesión.
José Alonso, presidente de Colón, habló con LT9 (AM 1150) a pocos días del inicio del Reducido de la Primera Nacional y confirmó que la institución sigue pagando los cinco meses de contrato que le quedaban a Ezequiel Medrán, el entrenador que dejó el cargo antes de que venciera su vínculo en diciembre.
El titular sabalero aseguró que, pese a ese peso, el club está ordenado económicamente. "Está ordenado. Yo diría que está balanceado, pero siempre enfrentando cada día y cada semana situaciones diversas", sostuvo.
Un balance con más problemas que los previstos
Alonso evitó hablar de un período particularmente complicado, pero reconoció que al asumir el 10 de diciembre se encontró con un escenario más complejo del esperado. "Cuando uno ingresa cree que tiene una deuda, pero resulta que la deuda se transforma en un poquito más grande porque van apareciendo un montón de problemas que se van segregando de situaciones anteriores", explicó.
Entre esos problemas detalló que no había posibilidades de vender o prestar futbolistas, que las divisiones formativas no estaban bien posicionadas, que el equipo no disputaba ninguna copa y que había compromisos pendientes con AFA. A eso se sumaron deudas salariales de 2025, obligaciones con jugadores que rescindieron durante la gestión anterior y los gastos de armar prácticamente un plantel nuevo para la Primera Nacional.
"Lo venimos llevando con mucho esfuerzo", admitió. También señaló que los cambios de entrenadores y futbolistas generan un impacto económico importante, porque el club debe afrontar al mismo tiempo los compromisos con quienes se van y con quienes llegan.
El objetivo: ascender
Más allá del equilibrio financiero, Alonso fue claro sobre su prioridad. "Yo soy dirigente porque la gente me dio la oportunidad de llegar acá y confió en una proyección. Yo soy hincha, entonces a mí lo que menos me preocupa son otras cosas, lo que más quiero es ascender, naturalmente, como queremos todos", afirmó.
Respaldo a Delfino y cautela sobre 2027
El presidente se mostró conforme con la evolución futbolística desde la llegada de Iván Delfino. "No estoy disconforme con lo que ha ocurrido", dijo, y destacó que el entrenador conoce la institución, a los dirigentes, a los hinchas y las instalaciones, lo que facilitó la adaptación.
Sin embargo, cuando le preguntaron si lo imagina al frente del equipo en 2027, prefirió no anticiparse: "Yo soy una persona muy analítica y muy racional. Hoy por hoy estamos pensando en esto. No estoy pensando en el 27, el 27 será el otro año".
También valoró la unión del plantel: "Tenemos un buen grupo de futbolistas, muy juntos, que eso es lo más importante. Si no hay grupo, no hay equipo".
En cuanto al Reducido, Colón recibirá a Midland el sábado 14 de noviembre a las 18 en el Brigadier López. Alonso contó que el horario fue consensuado entre el director deportivo, el entrenador y los futbolistas, y lo consideró una buena franja para jugar.
Medrán cobró todo
Uno de los pasajes más relevantes de la entrevista fue el de Ezequiel Medrán. Alonso confirmó que Colón todavía afronta las obligaciones económicas del anterior entrenador y su cuerpo técnico, mientras también debe cumplir con los contratos de Delfino y sus colaboradores.
"Nosotros le quedamos debiendo cinco meses, o sea, nos cobró todo, no nos perdonó uno. Y el equipo también de él. Se le paga a él, al equipo y se le paga al técnico nuevo, es así", explicó.
El vínculo de Medrán vencía en diciembre y, al interrumpirse antes, Colón debió pagar los meses restantes. Alonso también recordó que la institución tuvo que hacer gestiones para que el entrenador pudiera incorporarse a otro club con la documentación necesaria.
Consultado sobre si eso le generó malestar, no ocultó su postura: "A mí sí, pero bueno, ya está, ya pasó. La vida uno tiene que avanzar y sabe que a veces los caminos son duros, pero tiene que avanzar".
Inhibiciones, Neris y la relación con Vignatti
Alonso se refirió a las inhibiciones que aparecieron en los últimos días y explicó que están vinculadas a mecanismos de solidaridad y derechos de formación: compensaciones que FIFA establece para los clubes que participaron en la formación de un futbolista, según las edades y el tiempo en cada institución. Buscó llevar tranquilidad al sostener que son montos bajos, habituales en el fútbol internacional, y aclaró que no representan deudas millonarias entre clubes.
Sobre el expediente de José Neris, confirmó que tanto Colón como la representación del jugador presentaron sus descargos ante FIFA y que ahora esperan una resolución. Para el dirigente, uno de los puntos centrales es determinar quién debe asumir la responsabilidad: el futbolista que se fue sin respetar los derechos federativos o el club que lo recibió.
Por último, volvió a ser consultado por su relación con José Vignatti. Tras manifestar incomodidad por la insistencia, ratificó la distancia: "Estamos distantes circunstancialmente". Aun así, reconoció la trayectoria de su antecesor y lo calificó como uno de los mejores dirigentes de la historia del club.
Con el Reducido como prioridad inmediata, la dirigencia de Colón busca sostener el equilibrio económico mientras concentra sus esfuerzos en el objetivo deportivo: volver a Primera División.