Combustible para cinco días: la advertencia de las empresas de SAETA que anticipa un paro total
Las subconcesionarias presentaron una carta urgente a las autoridades. Los fondos actuales solo alcanzan para cubrir el gasto de una semana, y si no hay respuesta, el servicio se detendría por completo.
Las empresas subconcesionarias de SAETA enviaron un escrito a las autoridades en el que advirtieron que la falta de pago de las remuneraciones por los servicios prestados las dejó en una situación financiera crítica y que, de persistir el escenario actual, el transporte metropolitano podría quedar totalmente paralizado la próxima semana.
En la carta presentada ante SAETA S.A., las compañías señalaron que la falta de cumplimiento de los pagos “ha puesto en una situación financiera crítica” a las empresas y solicitaron una respuesta a corto plazo frente a la propuesta presentada.
“Los fondos actualmente disponibles sólo alcanzan para cubrir el costo de combustible de aproximadamente cinco días”, expresaron en el documento firmado por las empresas prestadoras del servicio.
Además, alertaron que, si la situación no se modifica, se verán obligadas a “paralizar totalmente el servicio en aproximadamente una semana”, una medida que afectaría a los usuarios que dependen diariamente del transporte para sus actividades laborales, educativas y personales.
Las empresas remarcaron en la nota que la continuidad de las operaciones se encuentra comprometida y solicitaron a las autoridades una respuesta urgente para regularizar los pagos.
“La falta de pago de las remuneraciones de los servicios que las empresas prestamos ha derivado en una situación crítica que compromete la continuidad de todas nuestras operaciones”.
“De persistir esta situación, nos veremos obligados a paralizar totalmente el servicio en aproximadamente una semana”.
La advertencia sobre la crisis financiera del sistema de transporte ya había sido publicada por El Tribuno el pasado 27 de agosto, cuando las empresas concesionarias volvieron a reclamar a SAETA por los pagos atrasados y alertaron sobre las dificultades para sostener la prestación del servicio.
En esa oportunidad, las operadoras señalaron que la falta de recursos comenzaba a comprometer la continuidad de las frecuencias y plantearon nuevamente la necesidad de que se regularice la situación financiera del sistema.