Comedores escolares: el fallo judicial que habilita el nuevo esquema y el reclamo de control
¿Qué cambia en los comedores escolares de Entre Ríos tras el fallo judicial? El gobernador Frigerio explica el nuevo sistema mixto, los controles y la promesa de igualdad nutricional.
La Justicia dio luz verde para que Entre Ríos avance con la transformación del sistema alimentario escolar, un cambio que promete mayor control y calidad nutricional. El gobernador Rogelio Frigerio asegura que el objetivo es que cada peso invertido se traduzca en comida real para los alumnos.
La reciente decisión judicial no frena el plan provincial, sino que lo habilita con condiciones. El Ejecutivo entrerriano podrá centralizar desayunos y meriendas, mientras que los almuerzos seguirán en manos de las escuelas.
¿Qué dice el fallo?
El fallo reconoce la facultad del Gobierno provincial para reorganizar el programa alimentario, establecer mecanismos de adquisición, definir menúes y seleccionar proveedores. También valida la documentación técnica que justifica la centralización de compras para mejorar la trazabilidad y homogeneidad.
Además, ratifica que los productos con etiquetado frontal no podrán ser parte de la prestación. Una señal clara hacia la calidad nutricional.
El diagnóstico del sistema anterior
Frigerio explicó que al asumir encontraron un sistema descentralizado donde cada escuela compraba por su cuenta. Si bien permitía comprar en comercios cercanos, generaba problemas: no se sabía qué comía cada chico, cuánto se pagaba por producto o si existía un estándar común.
"El Estado podía saber cuánto dinero transfería, pero no qué estaba comiendo efectivamente cada alumno", señaló el mandatario. Un modelo con amplia discrecionalidad y difícil de controlar.
El nuevo sistema mixto
La propuesta combina centralización y descentralización. Los desayunos y meriendas se organizarán a nivel provincial, con estándares nutricionales comunes y trazabilidad total: qué se compra, cuánto, cuánto se paga, dónde se entrega y quién lo recibe.
Los almuerzos seguirán siendo administrados por las escuelas, que continuarán comprando alimentos frescos a proveedores locales. La fruta, que se entrega en los almuerzos, se mantiene sin cambios.
La centralización de desayunos y meriendas es un modelo que ya usan casi la mitad de las provincias argentinas. Además, generará 60 puestos de trabajo directos y la logística estará a cargo de empresas entrerrianas. La leche y la harina se comprarán a productores de la provincia.
Igualdad para todos los alumnos
Frigerio fue contundente: "El código postal de un alumno no puede determinar la calidad de la alimentación que recibe". Con el nuevo esquema, todos los chicos tendrán el mismo desayuno y los mismos nutrientes, sin importar dónde vivan.
La licitación pública, de la que resultó adjudicataria una empresa, exige que la combinación de alimentos aporte aproximadamente el 50% de los requerimientos diarios de micronutrientes. El Gobierno controlará su cumplimiento.
"No estamos para defender una galletita o una marca, sino a nuestros chicos", enfatizó el gobernador.
Transparencia y control
El mandatario destacó que la intervención judicial demuestra que la política pública debe estar abierta al control. "No queremos un sistema que no pueda ser cuestionado. Queremos un sistema que pueda ser controlado, evaluado y mejorado", afirmó.
La transparencia no es solo publicar cuánto se gasta, sino poder reconstruir el recorrido de cada peso: qué se compró, cuánto se pagó, quién lo entregó y quién lo recibió.
"Durante demasiado tiempo discutimos cuánto dinero transfería el Estado. Ahora queremos discutir qué reciben nuestros chicos por ese dinero", concluyó Frigerio.