¿Cómo frenar la escalada en los surtidores? Las petroleras y el Gobierno implementan un plan de contención
El Gobierno y las petroleras implementan medidas para contener el alza de combustibles, que acumula 25% en un mes. YPF establece un buffer de precios por 45 días, mientras se autoriza mayor mezcla con biocombustibles y se posterga un ajuste impositivo.
Para evitar que los aumentos de los combustibles desaten una espiral inflacionaria, el Gobierno y las petroleras pusieron en marcha una serie de medidas de contención. El ministro de Economía, Luis Caputo, reconoció este miércoles el impacto directo en la inflación de marzo.
Las naftas y el gasoil acumulan un aumento promedio del 25% en poco más de un mes, desde el inicio del conflicto en Medio Oriente. Este escenario presiona al alza otros precios de la economía y complica los planes oficiales de mostrar una desaceleración inflacionaria.
La respuesta de YPF y el “buffer” de precios
La petrolera YPF, que tiene la mayoría del mercado, anunció este jueves un esquema excepcional para estabilizar los valores. La medida consiste en la creación de un buffer de precios que se extenderá por hasta 45 días.
“Vamos a dejar el precio por 45 días constante. Si el precio del Brent sube o baja, nosotros vamos a tener el precio constante”, explicó Horacio Marín, titular de YPF. Se estima que otras empresas del sector sigan el mismo camino.
Durante ese período, YPF no trasladará a los consumidores el impacto de eventuales nuevas variaciones del crudo. Sin embargo, el resto de las variables que componen el precio final -como impuestos, valores del biocombustible y cotización del dólar- quedarán liberadas.
El contexto internacional y la paridad local
El precio del barril Brent cerró 2025 en US$61,27. Antes del estallido de la guerra en Medio Oriente, se ubicaba en torno a US$72. Este 2 de abril cotizaba cerca de US$107, lo que implica un salto del 48,6% desde fines de febrero y un aumento del 75,4% en lo que va del año.
Según cálculos de Adcap Grupo Financiero, la diferencia entre la paridad de “importación” de las naftas y el valor que se paga en el surtidor se ubica ahora en un 20%. “Durante 2025 empezó a bajar el crudo y en la última parte del año el combustible local quedó por encima del import parity. Esto le dio bastante aire a la suba de combustibles en las primeras semanas del conflicto en Irán”, explicó Matías Cattaruzzi, Senior Equity Analyst de Adcap.
Según datos de Global Petrol Price, el país es el tercero con el combustible más caro de la región, con US$1,53 por litro, por debajo de Uruguay (US$1,89) y Perú (US$1,59).
El impacto concreto en los precios
En la Ciudad de Buenos Aires, el litro de nafta súper pasó de $1609 a $1999 en promedio. La premium subió de $1845 a $2207. El litro de gasoil saltó de $1658 a $2065 y el premium llegó a $2271.
Hasta este viernes 2 de abril, el litro de nafta súper en CABA se incrementó un 24,23% y la de mayor calidad, un 19,62%. El litro de gasoil común trepó un 24,54% y el premium, un 22,03%. Por primera vez en gran parte del país (salvo la Patagonia), la súper y el gasoil están por encima de los $2000 el litro.
Las tres medidas gubernamentales
A más de un mes del inicio de la guerra, el Gobierno tomó en la última semana tres acciones concretas para intentar contener los aumentos en los surtidores.
En primer lugar, autorizó el viernes 27 de marzo a las petroleras mezclar sus naftas y gasoil con mayor cantidad de biocombustibles para moderar costos. Las refinadoras podrán incorporar de manera voluntaria hasta un 15% de bioetanol y hasta un 20% de biodiesel, siempre que cumplan con los parámetros de calidad establecidos.
Según la ley 27.640, el biodiesel producido a base de aceite de soja se corta en un 7,5% por cada litro de gasoil. El bioetanol tiene una mezcla obligatoria del 12%, que se divide en 6,5% para el elaborado a base de caña de azúcar y 6,5% para el producido a base de maíz.
Luego, este miércoles se oficializó la postergación hasta mayo de la actualización del impuesto a los combustibles que debía aplicarse el 1 de abril. El ajuste por inflación de ese gravamen venía siendo aplicado de manera parcial para evitar un impacto fuerte en los precios finales.
Por último, la Secretaría de Energía dispuso una baja del 1,85% en el precio del biodiesel destinado al corte obligatorio con gasoil. El precio de este biocombustible para abril pasó de $1.842.796 a $1.808.690 por tonelada.
Entre las principales acciones acordadas entre el Gobierno y las petroleras están el desacople temporal del precio internacional del petróleo y el aumento de límites en la mezcla con biocombustibles. El objetivo es claro: contener el efecto dominó de los combustibles sobre otros precios de la economía.