¿Cómo operaba la red que aterrorizaba el oeste del conurbano?
Detuvieron al líder de una organización criminal dedicada a secuestros extorsivos y narcomenudeo en La Matanza. La investigación, que comenzó en 2024, incluyó allanamientos en Ciudad Evita donde secuestraron armas y municiones.
Una investigación de alto impacto logró desarticular una peligrosa organización criminal que operaba en barrios del oeste del conurbano bonaerense. El líder, de 33 años, fue capturado tras meses de seguimientos encubiertos y allanamientos en Ciudad Evita.
La pesquisa comenzó a tomar forma con un caso concreto. El 18 de marzo de 2024, un hombre de nacionalidad peruana fue secuestrado en la esquina de Roosevelt y Cafferata, en Villa Celina. Permaneció cinco días cautivo, siendo trasladado entre asentamientos como Villa Palito y Puerta de Hierro, mientras sus captores exigían a su familia 200 mil dólares bajo amenazas de muerte. Finalmente, fue liberado en Florencio Varela sin que se pagara el rescate.
El modus operandi de la banda
Este secuestro no fue un hecho aislado. La Fiscalía en lo Criminal y Correccional Federal N°1 de Morón impulsó una causa en febrero de 2025, dando continuidad a una pesquisa previa de la Policía Bonaerense que ya había detenido a miembros de menor rango. La investigación reveló que el grupo se dedicaba a secuestros extorsivos, sicariatos y narcomenudeo en zonas como La Tablada, Villegas y Puerta de Hierro, en el partido de La Matanza.
El objetivo de la red iba más allá del dinero. Su método era secuestrar a integrantes de otras bandas narco para exigirles dinero y, al mismo tiempo, demostrar supremacía en la zona. Buscaban expandir su dominio territorial en los barrios más conflictivos del oeste del conurbano.
En los meses siguientes, la Policía Federal (PFA) capturó a otro integrante de la banda, que tenía pedido de captura nacional e internacional y era buscado por homicidio agravado.
La captura del líder
La investigación incluyó tareas de inteligencia y seguimientos encubiertos en los monoblocks de La Tablada, Puerta de Hierro y asentamientos cercanos. Los investigadores identificaron los movimientos del prófugo, que solía exhibir armas de fuego ante los vecinos para infundir miedo y marcar territorio.
Con todas las pruebas reunidas, el Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional N°3 de Morón, a cargo del juez Juan Manuel Culotta, ordenó dos allanamientos en un complejo de monoblocks de Ciudad Evita.
Por la peligrosidad del sospechoso, participaron el Grupo Especial de Operaciones Federales (GEOF) y el GE-1 del Cuerpo Guardia de Infantería de la PFA. En el lugar, los agentes detuvieron al sospechoso y secuestraron tres pistolas calibre 9 milímetros con numeración suprimida, varios cargadores y municiones, un teléfono celular y otros elementos vinculados a la causa.
