Comodoro 2027: la interna que puede cambiar la fecha de las elecciones y nadie lo dice en voz alta
En Comodoro ya se habla de mayo, agosto y octubre para las elecciones de 2027, y en el entorno de Othar Macharashvili admiten por primera vez que evalúan votar en un mes separado. La decisión tiene un costo que nadie quiere asumir y que podría cambiar las reglas de la sucesión.
La fecha de las elecciones municipales de Comodoro Rivadavia dejó de ser un dato de calendario para convertirse en una ficha clave de la negociación política rumbo a 2027. Mayo, agosto y octubre son los meses que suenan en las conversaciones, pero todavía no hay una definición pública.
El dato que encendió la alerta: por primera vez, en el entorno del intendente Othar Macharashvili admiten que evalúan la posibilidad de desdoblar la elección municipal de la provincial. Aunque el propio jefe comunal insiste en que la fecha será octubre, como se lo escuchó decir en más de una oportunidad.
“Yo creo que lo están tirando a propósito para generar expectativa, pero por el momento la decisión de Othar es octubre”, sostuvo un dirigente que también escuchó el mismo rumor y que prefiere mantener el bajo perfil.
La versión no tiene una interpretación única. Mientras algunos interlocutores del entorno municipal la presentan como una alternativa en evaluación, otros consideran que se trata de una maniobra para mejorar posiciones antes de que se ordene el calendario electoral. En ese contexto, la pregunta que sobrevuela es qué sentido tendría llamar a votar en un mes separado del de Provincia y Nación.
La estrategia detrás del desdoblamiento
Desde el entorno más cercano al intendente explicaron los motivos que podrían llevar a tomar esa decisión: “El intendente quiere anticiparse a la elección provincial, para evitar que un buen resultado del gobernador impacte en Comodoro si la elección local se hiciera en octubre”. La frase, repetida en despachos oficiales, deja entrever que el objetivo sería “asegurar Comodoro”.
Separar los comicios también modifica el tablero de las candidaturas. Si la disputa municipal se independiza de la provincial, los dirigentes tendrían más margen para competir por separado, sin quedar atados a una fórmula común para la gobernación.
Uno de los consultados, con larga trayectoria en la política local, consideró que esa fragmentación podría beneficiar a una estructura con capacidad territorial, sindical y económica. “Si vos tenés una estructura grande de poder, que incluya sectores partidarios y sindicales, con algo de plata, dividís la oferta electoral en cuatro y 25 puntos valen mucho”, explicó.
En su interpretación, una oferta atomizada permite que alguien gane con una proporción relativamente baja de votos, un escenario posible si a nivel nacional se avanza en la eliminación de las PASO. Sin embargo, el mismo dirigente advirtió que esa estrategia podría terminar perjudicando al peronismo si dificulta la construcción de un acuerdo común. La simultaneidad electoral, en cambio, obligaría a ordenar las candidaturas y reduciría el margen de negociación individual.
El costo que complica cualquier aventura
Hay otro factor que, según varias fuentes, echa por tierra cualquier especulación sobre un desdoblamiento municipal: el costo de un calendario electoral propio. Desde la Secretaría Electoral se divulgó que los insumos para la elección provincial ascienden a 135 millones de pesos. A ese número hay que sumarle la impresión de boletas –que hoy es más baja por la Boleta Única de Papel que ya rige en la provincia– y el pago de autoridades de mesa.
El gasto de una elección municipal podría estimarse en forma proporcional al padrón de Comodoro, que representa el 30% del total provincial. Aunque un par de cientos de millones pueden parecer poco frente a un presupuesto de casi 400.000 millones, no hay margen: las arcas municipales reflejan una fuerte caída de la recaudación propia y el Ejecutivo espera que se apruebe una nueva prórroga de la emergencia económica. Cada día se cuentan peso a peso los ingresos de Rentas Generales.
“Es una locura plantear algo así, con la situación que atraviesa la ciudad sería imposible”, disparó otro dirigente que dijo no estar al tanto de la posibilidad del desdoblamiento. Y agregó: “Othar va a ir en octubre, o en la fecha que ponga el gobernador, que puede ser agosto (si no hay PASO) o entre marzo y mayo. Es la forma de evitar que el gasto lo absorba el municipio”.
La sucesión: ¿una mujer para el después de Othar?
La fecha electoral no es la única incógnita que instalan los estrategas municipales. En las conversaciones aparece también la pregunta por la sucesión de Macharashvili y por quién podría representar al oficialismo local en 2027. Uno de los interlocutores mencionó la posibilidad de que el intendente esté considerando promover a una mujer “con perfil técnico y escasa trayectoria política”.
Según esa mirada, la apuesta pasaría por confrontar con el candidato que apoyará el gobernador Ignacio Torres, de quien se dice que impulsaría a una figura por fuera de la política tradicional, como el doctor Julián Petrolito. De ser así, Othar buscaría “espejar” la estrategia provincial.
Otras fuentes de la estructura partidaria, con peso y trayectoria, pusieron en duda que Macharashvili tenga hoy el respaldo político suficiente para imponer una candidatura propia. Advirtieron además que la postulación requerirá esfuerzos de consenso no solo por la típica apelación a la “unidad”, sino por razones prácticas: “Muchos hablan de ir a internas, pero no tienen ni idea del costo que eso significa”, refirió un veterano observador.
La pregunta inevitable para el entorno del intendente fue qué pasa con el viceintendente. “Maxi es el que está evitando que las cosas sucedan –fue la respuesta–. Othar siempre lo puso como prioridad (para una candidatura), pero él solo se corrió de ese lugar. Hoy no vemos un candidato natural por el peronismo”.
Luque, el vínculo roto y la aprobación que espera el Ejecutivo
La distancia entre el intendente y el diputado nacional Juan Pablo Luque quedó expuesta en los últimos días. Ambos deberán dar muestras de convivencia, sobre todo porque el bloque oficialista –que en su mayoría responde al exintendente– debe aprobar no solo la emergencia económica, sino también el convenio para iniciar la obra del “camino petrolero”.
“Hubo un intento de recomponer el vínculo, pero Juan Pablo, con el tema de la prórroga de 18 meses para las unidades de MR, lo rompió”, indicaron desde despachos cercanos al intendente, en referencia a que el bloque no trató aquel pedido para avalar su estrategia de reducción del costo del transporte.
El llamado del gobernador que generó ruido
En ese contexto, trascendió que habría una convocatoria del gobernador Torres al viceintendente Maximiliano Sampaoli para concretar una reunión en los próximos días. Luego de que el vice dijera que su teléfono está abierto, habría recibido un emisario para convocarlo.
“Maxi habla con todos y está dispuesto a conversar, mucho más con el gobernador, por supuesto, pero no es más que eso: una invitación a dialogar”, dijeron desde el entorno del vice, quienes no negaron que existió un contacto de un intermediario para saber si estaría dispuesto a responder.
¿Se trata de una invitación para sumarse a la transversalidad? Nadie lo dirá abiertamente, pero las acciones del número dos del municipio se elevan a partir de ese puente, más allá de que sea solo una jugada a dos bandas, tanto de Nacho (“el pícaro”, en palabras del intendente) como del propio viceintendente.
En política, como en el fútbol, un amague puede servir para que los demás se muevan antes de tiempo. La posibilidad de desdoblar las elecciones, la discusión sobre la sucesión y los contactos con el gobierno provincial aparecen entrelazados en una trama de versiones, intereses y negociaciones. Sin embargo, hay una diferencia entre una jugada que está en el pizarrón y que alguien esté realmente dispuesto a ejecutarla. Por ahora, nadie mostró las cartas.