Comodoro ya tiene cuatro colectivos confirmados para ir a ver al Papa y la demanda no para: los pasajeros llaman a cada hora para saber cuándo se sale. Pero hay un detalle del regreso desde Luján que tiene al organizador con la cabeza en otra parte.
La expectativa crece en Comodoro Rivadavia a medida que se acerca la visita del papa León XIV. Cuatro colectivos partirán desde la ciudad petrolera rumbo a Buenos Aires para que un grupo de fieles pueda participar de las actividades del sumo pontífice, y la organización calcula que trasladará a entre 180 y 200 personas.
La movida no se limita a Chubut: un quinto vehículo saldrá desde Esquel y sumará pasajeros en Puerto Madryn, según detalló Ricardo Villarroel, responsable de coordinar el operativo, en diálogo con Ahora en Comodoro, por ADNSUR.
Una demanda que superó las previsiones
La idea nació de los propios pasajeros que suelen usar los servicios de la empresa. Villarroel contó que el pedido apareció apenas se conoció la noticia de la visita papal, hace dos meses, y que la repercusión fue mucho mayor de la que esperaban.
Ese interés obligó a adelantar gestiones: reservaron el alojamiento para todo el contingente y ajustaron otros detalles logísticos con tiempo. "Los pasajeros están muy ansiosos. Desde hace dos semanas me están preguntando a qué hora salimos, cómo hacemos, qué esto, qué lo otro. Están esperando muchísimo este tipo de viaje", relató el organizador.
El itinerario: primero Buenos Aires, después Luján
El plan arranca con la llegada a la Capital Federal el domingo al mediodía. Allí el grupo se alojará en un hotel que funcionará como punto de referencia y desde el cual se moverá para las primeras actividades de la agenda papal.
Villarroel anticipó que la concentración de gente y los cortes de tránsito complicarán cualquier traslado en auto particular, taxi o aplicación. Por eso la recomendación será usar el subte. "Nosotros no vamos a poder mover el colectivo, porque la concentración de gente va a ser tan masiva que yo les dije a todos nuestros pasajeros que, a dos cuadras del hotel al que vamos a llevar a la gente, tienen todos los medios de transporte: el subte, que creemos que va a ser lo mejor para moverse, porque no se van a poder mover ni un Uber, ni un taxi ni nada, porque va a estar todo cortado muchas cuadras antes, pero muchas", explicó.
El segundo tramo del viaje será hacia Luján. La intención es salir de Capital Federal el martes alrededor de las 21 para instalarse en esa ciudad y esperar allí al Sumo Pontífice.
La preocupación: la vuelta en medio de una multitud
El mayor desafío para la organización no es la ida sino el regreso. En Luján se espera una convocatoria que, según las estimaciones que maneja Villarroel, superará los dos millones de personas, y eso podría jugar en contra de los pasajeros a la hora de reencontrarse con el colectivo.
"Me preocupa un poco el tema de que tenemos que dejar, o sea, la idea de Luján es que sea como una peregrinación también, y que la gente vaya peregrinando, como se dice, como se habla. Y, al ser tanta la gente que va a ir —se calcula que más de 2 millones de personas—, me da miedo que nuestros pasajeros, que mayormente son gente mayor, tengan dificultades para encontrar el colectivo a la vuelta. También me preocupa la falta de comunicación, porque seguramente los teléfonos no van a funcionar al haber tanta gente. Porque pasa eso: al haber tanta gente, los teléfonos se quedan sin señal, sin datos, sin nada", advirtió.
Como paliativo, las unidades cuentan con conexión Wi-Fi ilimitada, aunque el propio organizador reconoce que la magnitud de la convocatoria podría volver insuficiente cualquier herramienta.
Cómo se reparten los pasajeros
Villarroel viajará en una de las unidades, que llevará 40 pasajeros en coche cama. La empresa dispondrá de cinco colectivos en total, contando el que sale desde la cordillera y el que recoge gente en la costa.
"En el colectivo en el que voy a viajar yo vamos 40 pasajeros. Es un coche cama, sí, pero la empresa tiene cuatro colectivos más; son cinco en total. Entonces, en total somos cinco en la empresa, cinco colectivos en total", precisó.
La mayoría de los viajeros parte desde Comodoro Rivadavia, mientras que otro grupo se irá sumando a lo largo del recorrido en distintas localidades.
Para cerrar, el organizador se mostró confiado en que la experiencia valga la pena y dejó una aspiración: "Nos va a ir bien a todos, sobre todo a los pasajeros, y espero que alguno tenga un encuentro medio cercano, así vuelve más feliz de lo que va a ir y cumple sus expectativas".