Comodoro ya tiene el primer barco amarrado a la espera del astillero: por qué el puerto apura las obras
Comodoro no tenía industria naval y ahora apura las obras para no perder el primer barco que ya espera amarrado. Las pymes petroleras y los trabajadores miran de reojo: nadie les explicó todavía cuánto de esa promesa llega al bolsillo.
Comodoro Rivadavia está a punto de sumar una actividad que nunca tuvo: la industria naval. Con la concesión adjudicada en marzo de 2025 a Astillero Patagonia Naval S.A. por 20 años y una inversión anunciada de 15 millones de dólares, el predio portuario avanza en obras estructurales para dejar operativa la infraestructura de reparación.
La administradora del Puerto, Digna Hernando, confirmó a ADNSUR que los trabajos siguen dentro del cronograma previsto, aunque el clima de comienzos de primavera complicó algunos frentes. "Vienen cumpliéndose los plazos establecidos, a pesar de que tuvimos un inicio de primavera bastante complicado con el clima. Pero está evolucionando dentro de lo previsto", detalló.
El primer buque ya está amarrado
La primera señal concreta de que el astillero empieza a moverse está a la vista: hay una embarcación esperando para subir a la plataforma. "Ya tenemos el primer barco que va a ser reparado, está amarrado al muelle. Están realizando las tareas que se pueden hacer con el barco en el agua, en la parte interna", explicó Hernando.
El paso decisivo será la finalización del syncrolift y del sistema de transferencia, la infraestructura que permite sacar los barcos del agua y trasladarlos a los sectores de reparación. Antes de que termine el año está previsto que el astillero pueda subir su primer barco a la plataforma.
Una actividad que el petróleo nunca dio
El proyecto incorpora una rama productiva que Comodoro no tenía desarrollada. "Nosotros no teníamos industria naval en Comodoro", resumió la administradora portuaria. La apuesta oficial, presentada por el Gobierno provincial como herramienta para diversificar la economía, apunta a que el astillero no mueva solo su propio personal, sino que arrastre a pymes hoy dedicadas casi exclusivamente al petróleo.
"Empezarán también a trabajar otras pymes que hasta ahora se dedicaban solo al petróleo y que ahora van a atender también la industria naval, con sus matices. También se van a crear pequeñas empresas que van a trabajar con el astillero", proyectó Hernando.
Rubros que ya existen en la ciudad podrían sumar un nuevo mercado: metalmecánica, soldadura, electricidad, mantenimiento, logística, transporte, servicios técnicos y provisión de insumos. No se trata de abandonar la actividad tradicional, sino de incorporar una demanda adicional.
Empleo: por qué la construcción duplica la apuesta
El impacto laboral no se limita a la reparación. El astillero también está previsto para construir embarcaciones, una tarea que exige más personal y más especialidades. "La cantidad de personas que trabajan en un astillero se duplica cuando además de reparar se usa también para construir barcos. Y en este astillero se va a construir también", afirmó Hernando.
La funcionaria agregó que la demanda será directa e indirecta: "Implica el doble de personal y se requieren muchas más especialidades. Componentes que son especialidades de otras ramas. De forma directa con empleados y de forma indirecta con una enorme cantidad de empresas de servicios que van a sumar trabajo".
La magnitud final dependerá del volumen de barcos que capte el astillero y de los proyectos de construcción que logre concretar. Aun así, abre por primera vez en la ciudad una demanda laboral asociada específicamente a la industria naval.
La estrategia para atraer barcos e inversiones
Desde la Administración Portuaria apuntan a un efecto derrame: que las empresas y embarcaciones que lleguen por el astillero conozcan el resto de la infraestructura y los servicios de Comodoro. "También va a funcionar como un atractivo para que vengan otros barcos, que van a conocer todo lo que tiene para ofrecer el puerto y la ciudad", sostuvo Hernando.
"Al ser el astillero más grande de la Patagonia se espera que tenga la mirada de otros inversionistas puesta en Comodoro. A partir del astillero, que descubran que Comodoro tiene capacidad hotelera, el aeropuerto", indicó.
En paralelo a las obras, el puerto participa de encuentros para promocionar su infraestructura. Representantes locales viajarán próximamente a Mar del Plata para presentar las posibilidades del puerto y de la ciudad. Según Hernando, lo que más aparece en esas presentaciones es el desconocimiento externo: "La primera respuesta cuando presentamos nuestro puerto habitualmente es la sorpresa. Me dicen siempre que no conocían las características e infraestructura que tiene nuestro puerto. Tampoco conocían las posibilidades de inversión".
"Comodoro no puede sentarse a esperar a ver qué sucede. Creemos que hay que ir a buscar las oportunidades", planteó. Y cerró: "Esta es la forma de atraer nuevas inversiones: haciendo conocer qué elementos de valor tiene nuestra región para ofrecer al desarrollo".
Un sector que todavía debe demostrar su impacto
Las expectativas son altas: empleo directo, trabajo para proveedores, diversificación para pymes petroleras, llegada de embarcaciones y mayor exposición de Comodoro ante inversores. Pero el alcance real se medirá cuando comiencen las operaciones, se conozca el volumen de barcos atendidos y avance la etapa de construcción.
Por ahora, el paso inmediato es concreto: terminar el sistema que saca los barcos del agua y poner en marcha la reparación del primero, que ya espera amarrado en el puerto. A partir de ahí empezará la prueba decisiva para meter a Comodoro Rivadavia en el mapa de la industria naval patagónica.