Compartió material de abuso infantil por Facebook y la Justicia lo condenó
Un hombre fue condenado por difundir material de abuso infantil en Facebook. ¿Qué pruebas encontraron? Los detalles de la investigación que terminó en prisión en suspenso.
Un hombre de San Juan fue condenado tras difundir contenido de explotación sexual infantil a través de Facebook Messenger. La investigación, que comenzó con una alerta internacional, terminó con una pena de prisión en suspenso y la destrucción de sus dispositivos.
Carlos Andrés Roldán recibió una condena de tres años de prisión en suspenso luego de que se probara su responsabilidad en la difusión de material de abuso sexual de menores. La sentencia se dictó en el marco de un juicio abreviado, según confirmaron fuentes judiciales.
¿Cómo se originó la investigación?
Todo comenzó con una alerta oficial emitida por la Unidad Fiscal Especializada en Delitos y Contravenciones Informáticas de la Ciudad de Buenos Aires. El aviso ingresó a través de la red 24/7, mediante un reporte de CyberTipline NCMEC, un sistema internacional que detecta este tipo de delitos en línea.
El informe tecnológico reveló que el 13 de noviembre de 2025, una cuenta de Facebook identificada como "Leo sj" —asociada a una línea telefónica y un correo electrónico particulares— difundió material ilícito.
¿Qué encontraron los investigadores?
Las tareas de inteligencia informática confirmaron que, a través de la aplicación Messenger, en el grupo de chat "Live Cams Girl 722", se transmitió un archivo de video con contenido de abuso sexual infantil que afectaba a una menor. Las imágenes llegaron directamente a diez usuarios ubicados en distintas partes del mundo.
Con el avance del expediente, liderado por el fiscal A. Insegna y su equipo, se identificó formalmente a Roldán como el autor de la distribución.
¿Qué pena recibió?
Durante la audiencia de formalización, la causa se resolvió por juicio abreviado. Además de la pena condicional, el tribunal impuso al acusado el cumplimiento obligatorio de diversas reglas de conducta. También se ordenó el decomiso y la destrucción de todos los equipos tecnológicos secuestrados durante los procedimientos.