Comprar del otro lado de la frontera ya no es lo que era: el límite de 150 dólares que despertó la reacción del norte salteño
El límite de 150 dólares diarios para compras y las restricciones para pasar combustible y envases de más de 10 kilos ya rigen en la frontera salteña. Pero el malestar no es solo por lo que se limita: hay mercadería comprada antes y una cadena de pagos que empieza a tambalear. ¿Qué están dispuestos a hacer los comerciantes del norte?
Las nuevas reglas del Tráfico Vecinal Fronterizo (TVF) cayeron como un balde de agua fría en el norte de Salta. Comerciantes, municipios y trabajadores de la zona advierten que el límite de 150 dólares diarios para compras, sumado a las restricciones para pasar combustibles y envases de más de 10 kilos, puede golpear de lleno a la economía cotidiana de las localidades que viven del intercambio con el otro lado.
Las disposiciones, atribuidas a la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), comenzaron a regir y encendieron las alarmas en el corredor de las rutas 34 y 50. Según publicó un medio local, la medida no solo alcanza al comercio formal: también preocupa la mercadería que ya había sido adquirida antes de la entrada en vigencia y que podría quedar atrapada por las nuevas condiciones.
Los más perjudicados
El planteo de los sectores fronterizos es claro: las restricciones sobre los canales habilitados no impiden el movimiento por pasos no autorizados. Sin controles más firmes sobre esas vías clandestinas, sostienen, las limitaciones terminan castigando a quienes operan dentro de las reglas, es decir, a pequeños comerciantes, familias y trabajadores que dependen del día a día del cruce.
La preocupación también apunta a la cadena de pagos de los comercios minoristas, que podrían resentirse si se frena la compra de mercadería y se demora la circulación de dinero en una región donde la actividad fronteriza es el motor económico.
El malestar abarca a comunidades como Profesor Salvador Mazza, Aguas Blancas, San Ramón de la Nueva Orán, Aguaray, Tartagal, General Enrique Mosconi, Embarcación y Pichanal, todas ellas a lo largo de los corredores de las rutas 34 y 50.
Prórroga y amparos en danza
Ante este escenario, cámaras comerciales y referentes del sector estarían avanzando en un pedido formal de prórroga por 30 días antes de que las restricciones se apliquen por completo. La idea es ganar tiempo para ordenar el impacto y buscar alternativas.
Además, según la misma publicación, se analiza la posibilidad de presentar recursos de amparo ante la Justicia Federal. El objetivo de fondo es que cualquier modificación de las normas aduaneras contemple las particularidades económicas y sociales de las poblaciones fronterizas y que exista una instancia de diálogo antes de avanzar con cambios que alteren el movimiento comercial habitual.
Por ahora, la tensión sigue latente en el norte salteño, a la espera de respuestas que puedan destrabar un conflicto que toca el bolsillo de miles de familias.