Compraron su departamento hace 20 años y todavía no pueden escriturarlo: la insólita trampa burocrática que los tiene atrapados
Compraron su departamento con boleto, pagaron al contado y se mudaron. Veinte años después siguen sin poder escriturar porque el final de obra nunca llega. ¿Quién tiene la culpa?
En pleno centro de Rosario, a dos cuadras del río, hay un edificio de 19 pisos y unos 45 departamentos que hace más de dos décadas está habitado. Sus dueños, sin embargo, siguen sin poder escriturar sus unidades. El final de obra, ese trámite que normalmente se resuelve en un mes, para ellos se convirtió en una pesadilla sin fin.
El edificio está en Corrientes al 200 y la historia se remonta a comienzos de los años 2000, cuando se empezó a construir sobre el espacio aéreo de una cochera. La obra quedó paralizada por diferencias entre los miembros del fideicomiso y los arquitectos del proyecto. Años después, otra constructora retomó y terminó la torre, que se comercializó de inmediato.
"Todos compramos de buena fe, a través de boletos de compraventa, las unidades terminadas. Cuando la construcción se terminó, se empezó a tramitar el final de obra. Se presentaron planos, pero las inspecciones los objetaban. Tuvimos que volver a hacer los planos y la mensura del edificio, volver a afrontar estos gastos, pero seguimos sin poder escriturar", relatan desde el consorcio.
El final de obra es un documento municipal que certifica que la construcción se ajusta a los planos y permisos aprobados. Sin ese papel, las propiedades no se pueden escriturar. Desde el municipio aseguran que la gestión no demanda más de un mes. En este caso, el plazo ya supera los 20 años.
Una maraña de responsabilidades que nadie asume
"Estamos perdidos en una maraña burocrática de la que no podemos salir", cuestionan desde el consorcio. Y agregan: "Hay vecinos que llevan más de 20 años viviendo acá y nunca pudieron terminar el trámite".
La zona no es para nada barata: el metro cuadrado se cotiza entre 2.000 y 3.000 dólares. "Estamos viviendo en una de las zonas más cotizadas de la ciudad, pero quedamos atrapados en una serie de dimes y diretes de la cual nadie se hace cargo. La Municipalidad nos dice que es responsabilidad de la constructora que tiene que entregar las unidades escriturables, la constructora afirma que el problema está en el municipio. Y nosotros estamos en medio de todo eso", se queja otro de los propietarios.
El edificio tiene dos pisos de cocheras en las primeras plantas y, retirada sobre el centro de manzana, la torre de departamentos de uno a tres dormitorios con grandes ventanales. A pesar de las comodidades, la falta de escrituración mantiene a los vecinos en un limbo legal.
Un problema que excede a este edificio
La falta de final de obra en edificios de propiedad horizontal no es un caso aislado. Saltó a la conversación pública en 2013, tras la explosión de gas en una torre del complejo Ciudad Ribera, en Puerto Norte, donde murió una joven de 21 años. En ese momento, la Asociación Empresarios de la Vivienda (AEV) advirtió que la mayoría de los edificios de la ciudad se ocupaban sin completar el trámite.
"Es un tema contractual. Tenés fecha de entrega o necesitás dejar tu casa y mudarte, organizás tu vida como podés y te mudás aunque no tengas todos los servicios, aunque pagues la luz de obra. No es lo mejor, pero se hace", señalaron desde la entidad.
En 2023 se conocieron otros dos casos: un edificio de diez pisos en pasaje Gordillo al 3600, cuyos dueños llevaban más de una década esperando el final de obra, y otro en Urquiza 3231, en barrio Agote, donde se había construido un departamento en la azotea que no figuraba en los planos. Ese mismo año, el Concejo Municipal debatió un proyecto para que los colegios profesionales de Arquitectura e Ingeniería apliquen sanciones y creen un registro de infractores.
¿Cuánto debería demorar el trámite?
Marcelo Passardi, referente y exdirector de la Asociación de Empresarios de la Vivienda de Rosario, explica que "normalmente, cuando un edificio está terminado el final de obra se obtiene en 30 o 35 días". Hoy la gestión puede hacerse online: "Presentás los papeles, te dan un turno para la inspección del edificio y, si todo está bien, en unos 10 o 15 días te entregan el final de obra".
Passardi aclara que las empresas de servicios deben asegurar la conexión definitiva, lo que puede estirar los plazos. "Por eso, quizás alguien que compró decide mudarse antes de que finalicen esas gestiones, porque tiene que entregar el lugar donde está viviendo o porque no tiene sentido que siga alquilando. Pero en situaciones normales esto no dura más de dos meses. Si se extiende más de este tiempo, es que hay otro tipo de problema".