Compraron un terreno por 83.000 euros y levantaron su casa de 140m² con bloques que se ensamblan como Lego
Una pareja inglesa encontró la vuelta para no pagar los precios imposibles de la vivienda: armó su propia casa de 140m² con bloques que se ensamblan como Lego. El ahorro que lograron al hacerlo casi todo con sus manos es la parte que muchos van a querer conocer.
Una pareja inglesa esquivó los precios imposibles de la vivienda con un sistema de construcción que parece un juego de chicos: bloques de poliestireno que se encastran y después se rellenan con hormigón. Hannah Bird, de 29 años, y su marido Charlie se animaron a levantar ellos mismos su casa de 140 metros cuadrados en Burnham-on-Sea, una localidad costera del suroeste de Inglaterra.
La decisión no fue capricho. Antes de arrancar, la pareja hizo números y el panorama era desalentador: las casas antiguas de la zona rondaban los 240.000 euros y encima exigían reformas de peso, mientras que una propiedad nueva de dos dormitorios podía superar los 450.000 euros. Con ese contexto, salir a buscar una alternativa propia dejó de ser una excentricidad y se volvió una necesidad.
El sistema que les cambió la obra
Todo empezó cuando Hannah, que se dedica a crear contenidos de viajes, topó con un stand en una feria: allí se exhibía un método de construcción con bloques de poliestireno denominados ICF (Insulated Concrete Forms). Son piezas livianas que se ensamblan entre sí y luego se rellenan con hormigón, lo que da forma a los muros y, de paso, asegura aislamiento térmico de los dos lados.
Lo que terminó de convencerlos fue la simpleza del armado. “Es como jugar con bloques de Lego. Prácticamente cualquiera puede hacerlo”, le contó Hannah a un medio local. Igual, admitió que al principio la cosa parecía “demasiado fácil” y que les entraron dudas sobre si lo estaban haciendo bien.
Para quedarse tranquilos, se apoyaron en videos explicativos y mandaron los planos al fabricante, que les dio asistencia técnica y les marcó cómo colocar cada bloque, un paso determinante para cumplir con los requisitos estructurales y de seguridad.
Del terreno a la casa: cuánto pusieron y cuánto ahorraron
El proyecto echó a andar en junio de 2022, con la compra de un terreno de más de 1.000 metros cuadrados por unos 83.000 euros. Antes de levantar los muros hubo que preparar el suelo, sacar la vegetación, colocar una valla y hacer las conexiones de agua y electricidad. El plan no se limitó a la vivienda principal: también incluyó un despacho y un garaje.
A medida que avanzaban, la pareja comprobó que podía resolver tareas en mucho menos tiempo que con los métodos tradicionales. Según sus propios cálculos, se encargaron del 80% de la obra con sus manos, lo que les permitió contratar menos mano de obra y achicar costos.
El resultado final: la casa completa les costó alrededor de 225.000 euros, con un ahorro estimado de 100.000 euros frente a otras alternativas que habían evaluado.