Compró dólares todo el año, pero un economista sanjuanino advirtió qué puede pasar
En agosto, los argentinos compraron u$s3.366 millones y un economista sanjuanino puso el foco en el precio del dólar. Su advertencia sobre lo que puede venir encendió las alarmas.
La demanda de dólares por parte de los argentinos sigue marcando el pulso de la economía y, para el analista sanjuanino Mariano Cáceres, el fenómeno esconde una advertencia que excede las cifras del mes. En agosto, las personas humanas compraron u$s3.366 millones, mientras que energía, minería, alimentos e informática generaron en conjunto unos u$s2.765 millones.
El Banco Central, en paralelo, logró adquirir alrededor de u$s770 millones, aunque el superávit comercial cayó u$s901 millones respecto de julio. El dato, según el economista, obliga a mirar un problema de fondo: el precio del dólar.
El precio como señal
En diálogo con Buen Día Día, por Canal 13, Cáceres explicó que cuando un bien escaso tiene un precio que no surge libremente de la oferta y la demanda, la presión termina trasladándose a la cantidad disponible.
“Cuando el bien es escaso, uno lo puede ajustar de dos maneras, por precio o por cantidad. Por precio es cuando el precio no está fijado y lo fija el libre mercado”, explicó el analista.
Para Cáceres, el volumen de dólares demandado es una señal de que el precio actual de la moneda estadounidense podría estar funcionando como un incentivo para comprar. “Si el precio es muy alto, la oferta y la demanda se va a ajustar, es decir, si el dólar tuviese un precio mucho más parecido a lo que debería ser la libre oferta y demanda del mercado no sería normal que se compraran 3.000 millones de dólares, entonces hay que revisar el precio”, sostuvo.
Y agregó: “El precio está claramente atrasado en términos históricos, lo que significa que es un dólar muy barato en términos de nuestra historia”.
El ancla y su costo
El valor actual del dólar no es casual, según el economista, sino que forma parte de la estrategia cambiaria del Gobierno para contener la inflación. “¿Qué motiva este precio?”, se preguntó el analista, que de inmediato respondió: “Lo motiva la política cambiaria actual de este gobierno que es intentar mantener ese tipo de cambio atrasado que le permita que no le haga juego con respecto a la inflación”.
“La verdad que es un ancla para tratar de bajar la inflación. Ha sido su principal herramienta en su programa de estabilización”, afirmó.
El problema aparece cuando ese esquema convive con una demanda de dólares que se mantiene elevada. En agosto, además de los u$s3.366 millones comprados por personas humanas, los bancos vendieron apenas u$s225 millones, una cifra muy inferior a los u$s783 millones de julio y los u$s946 millones de junio.
El factor electoral que suma incertidumbre
Para Cáceres, la experiencia argentina agrega otro componente de riesgo: los períodos en los que el tipo de cambio queda atrasado suelen terminar con modificaciones bruscas.
A esa discusión se suma, según el analista, la incertidumbre que generan los próximos movimientos políticos y económicos. “El precio está barato y además hay incertidumbre porque estamos frente a un año electoral como el año que viene y nuestra historia nos indica que son turbulentos los años electorales y se mueve el tipo de cambio”, finalizó Cáceres.