Compró herramientas en Quimilí y pagó con cheques: lo que descubrió después lo dejó en jaque
Tenía todo listo para cobrar: las motosierras, las herramientas y el grupo electrógeno ya habían salido de su local. Lo que no esperaba era que los cheques con los que le pagaron no valieran nada. La historia del comerciante de Quimilí que confió y perdió más de $15 millones.
Un comerciante de Quimilí, en el departamento Moreno, denunció que fue estafado por más de $15 millones tras entregar motosierras, herramientas y hasta un grupo electrógeno a dos compradores que le pagaron con cheques falsos y E-CHEQ sin fondos.
La víctima, identificada como T.G., radicó la denuncia y el caso quedó en manos del Departamento Delitos Económicos, que ahora debe establecer el origen de los instrumentos, quiénes son sus titulares y si los dos clientes actuaron de manera coordinada.
La primera operación y el cheque que no era
Según el relato del damnificado, el 15 de junio se presentó en su local un hombre de apellido Mansilla, que se llevó tres motosierras —dos Husqvarna y una Stihl— por un valor de $4.150.000. Como pago entregó un cheque en papel, supuestamente emitido en Santa Rosa, La Pampa.
Confiado en que el instrumento era válido, el comerciante lo usó después para cancelar una deuda con un proveedor de Rafaela. Cuando el cheque se presentó al cobro en el Banco Macro, fue rechazado: resultó falso o apócrifo.
Pero la cosa no terminó ahí. Mansilla habría vuelto a comprar y esta vez pagó con dos E-CHEQ, que también rebotaron, en ese caso por falta de fondos.
Entre una y otra operación, el comprador se llevó dos motosierras Husqvarna HVA 61 HN de 20 pulgadas, tres motosierras Stihl MS 382 de 50 centímetros, diez cadenas Carlton 3/8, once anillos Niwa Piñón 3/8, once limas redondas Bahco, un grupo electrógeno Miyawa de 2800 watts, dos palas Biassoni y un hacha Bahco para tala de 2,2 kilos, entre otros elementos.
El segundo cliente y la sombra de la sospecha
Tiempo después apareció en el comercio otro cliente, identificado con el apellido "R", domiciliado en el barrio Calasanz de Quimilí. El denunciante ya sospechaba que podía estar vinculado con Mansilla.
Este hombre adquirió una amoladora Bosch, un rotomartillo, un aparejo eléctrico, un soplador Arrow a explosión, dos motosierras Stihl MS 382, un hidrolavador Niwa, cinco cadenas, cinco anillos Niwa, cinco limas Bahco, otra amoladora Lusqtoff y un cortaperno, entre otros productos.
Para pagar entregó tres E-CHEQ de dos cuentas bancarias distintas. De acuerdo con la denuncia, esos instrumentos todavía no habían llegado a su fecha de cobro, por lo que aún no habían sido formalmente rechazados. Igual, el comerciante sostiene que tiene elementos para creer que también serían truchos, lo que elevaría el total de la presunta estafa por encima de los $15 millones.
Qué pidió el damnificado y qué investiga la Justicia
El comerciante explicó ante la Policía que actuó convencido de que los cheques eran auténticos y que se iban a pagar al presentarlos. Recién se enteró del problema cuando intentó cobrarlos: uno era falso y los demás fueron rechazados por falta de fondos.
Por eso pidió que se libre oficio a los bancos involucrados para determinar la autenticidad, la numeración, las cuentas y los titulares de los cheques y E-CHEQ, además de las causales de rechazo, la existencia de fondos y cualquier dato que permita rastrear su origen.
La investigación ahora apunta a determinar si los dos compradores actuaron en conjunto y si los instrumentos forman parte de una maniobra más amplia.