Compró su terreno hace años y todavía no tiene escritura: el caso que expone el lío de los loteos
Mil metros cuadrados era el mínimo exigido en esa zona. Lo que se vendió, en cambio, fue otra cosa: lotes de 300. Y ahora cientos de compradores esperan una respuesta que depende de una excepción del Concejo.
El titular del área de Catastro de la Municipalidad de Formosa, Rubén Duré, puso el foco sobre una situación que afecta a cientos de familias: terrenos que se venden como si estuvieran en regla pero que, en los papeles, no pueden aprobarse. El caso más visible es el de la inmobiliaria Mi Primera Casa, cuyos lotes presentan irregularidades que frenan cualquier habilitación.
Duré habló con el programa Algo Está Pasando, que se emite por FM VLU 88.5 del Grupo de Medios TVO, y fue contundente: pese a los anuncios de regularización que hicieron los responsables del emprendimiento, la situación sigue casi igual que antes.
El problema de fondo: lotes que no llegan al mínimo
El funcionario contó que se reunió con el dueño de la Estancia San Miguel y con el responsable de la inmobiliaria que comercializó los terrenos. En ese encuentro se habló de la necesidad de avanzar con las obras de infraestructura, pero Duré aclaró que ese compromiso no destraba el obstáculo principal, que es legal.
“En esa zona las parcelas deben tener una superficie mínima de 1.000 metros cuadrados y ellos vendieron lotes de 300 metros cuadrados”, precisó.
Con ese antecedente, la única salida posible es pedir una excepción al Concejo Deliberante. Si los concejales la aprueban, el expediente recién ahí seguiría su curso en Catastro. Para Duré, no hay atajos: “Si presentan hoy un proyecto de parcelamiento, desde el primer paso va a ser rechazado, porque las medidas no cumplen con los requisitos para su aprobación”.
Hasta ahora, según dijo, no tiene conocimiento de que esa solicitud de excepción haya ingresado al Concejo.
Trámites que avanzan, pero no alcanzan
En los últimos meses hubo algunos movimientos administrativos. Cambió el agrimensor y se presentó documentación para dividir la Estancia San Miguel en unas cuatro parcelas grandes. Una de ellas sería la que después se destinaría al loteo cuestionado.
También se presentó un plano de amanzanamiento para tramitar ante Aguas de Formosa y REFSA la factibilidad de agua potable y electricidad. Pero Duré fue claro: nada de eso equivale a la aprobación definitiva. Para lograrla hacen falta la infraestructura, el tendido eléctrico, los cruces de calles y la donación del 12% que corresponde al municipio.
“Para poder vender un inmueble, primero tiene que estar debidamente amanzanado y parcelado. Si no está en esas condiciones, se está incumpliendo la ordenanza”, sostuvo.
El director de Catastro también informó que este año labró tres actas de infracción contra Los Búfalos por vender terrenos sin completar los procedimientos exigidos. En general, dijo, suele hacer unas 13 actas anuales por situaciones parecidas.
Pagar durante años sin garantías
El punto que más preocupa a Duré es la incertidumbre de los compradores, que pueden pasar años pagando sin ninguna seguridad de que algún día obtendrán el título de propiedad.
Puso como ejemplo un loteo frente al Cementerio San Antonio, cuya comercialización arrancó en 2014. Los compradores terminaron de pagar, pero el fallecimiento del propietario, ocurrido hace unos seis meses, complicó todo el trámite de regularización.
“El mayor peligro es que, mientras la gente está pagando, fallezca el titular. En ese caso hay que iniciar una sucesión, declarar a los herederos y esperar a que puedan comenzar el parcelamiento”, explicó.
Esos procesos pueden estirarse y sumar obstáculos si los herederos no tienen la documentación o los proyectos necesarios. Por eso remarcó que los procedimientos deben estar completos antes de empezar a vender, para que los compradores no queden atrapados en conflictos administrativos y legales.
Qué les dice a los que ya compraron
Consultado sobre las dudas de quienes adquirieron terrenos en los loteos involucrados, Duré reconoció que recibió muchas consultas de gente que quiere saber si tiene que seguir pagando las cuotas.
Su respuesta no es la que muchos esperan: no puede recomendarles que sigan abonando con la promesa de una aprobación futura, porque el resultado de los trámites todavía es incierto.
“Es una cuestión netamente privada. Yo no puedo decirles que sigan pagando porque se va a aprobar, porque ni siquiera yo sé si se va a aprobar”, manifestó.
El director de Catastro confirmó además que elaboró informes pedidos por la Defensoría del Pueblo sobre la situación de distintos loteos. Según indicó, esa documentación sirvió al organismo para evaluar qué medidas tomar, en un contexto en el que también se habrían iniciado actuaciones judiciales y gestiones para devolver dinero a algunos compradores.
Para cerrar, Duré recordó que cumplir la normativa es responsabilidad de quienes desarrollan y comercializan estos emprendimientos. Mientras no se resuelvan las restricciones legales y técnicas, los terrenos cuestionados seguirán sin reunir las condiciones que exige el municipio para su aprobación.