Compró un auto con un pago sospechoso y la policía descubrió algo que no esperaba
¿Pensabas que la compraventa de autos robados estaba bajo control? Un nuevo secuestro en Curuzú Cuatiá destapa una red que operaba con documentación apócrifa. Los detalles que nadie contó.
Un nuevo capítulo de la trama de autos robados en Buenos Aires que terminan en Corrientes salió a la luz. Esta vez, el hallazgo ocurrió en Curuzú Cuatiá, donde la policía secuestró un VW Bora que tenía un pedido de captura vigente.
El rodado, un Volkswagen Bora, había sido robado en la ciudad de Buenos Aires el pasado 13 de abril. Desde entonces, figuraba en el sistema como sustraído. Sin embargo, apareció en manos de un hombre que aseguró haberlo comprado de buena fe.
¿Qué dijo el supuesto dueño?
Cuando los efectivos lo interrogaron sobre el origen del vehículo, el conductor manifestó que lo había adquirido de una persona oriunda de una localidad cercana. Como parte de pago, entregó otro automóvil.
En su declaración, el hombre sostuvo que desconocía por completo las irregularidades que presentaba el Bora. Pese a sus dichos, el auto fue secuestrado y quedó bajo custodia policial, con conocimiento de la Unidad Fiscal local, a cargo de Belén Arrúa y Oscar Cañete.
Una banda que ya tenía antecedentes
Este caso no es un hecho aislado. En Curuzú Cuatiá ya había sido detenido un joven con presuntos vínculos con una banda dedicada a la comercialización de vehículos robados con documentación apócrifa.
Las investigaciones continuaron después de esa detención. Incluso, una empleada de la delegación del Registro Nacional de la Propiedad Automotor con sede en la ciudad conocida como “El Primer Pueblo Patrio” fue demorada por su posible participación en la maniobra.
Además, a fines de la semana pasada, dos hombres y una mujer fueron detenidos en Paso de los Libres. Bajo el mismo modus operandi, habrían vendido rodados ilegales a compradores de buena fe en las localidades correntinas de Mercedes y Mariano I. Loza.