Compró un celular con la tarjeta de su suegra y ahora deberá enfrentar un juicio
Usó la tarjeta de su suegra para comprar un celular y hacer otros gastos sin permiso. ¿Cómo la descubrieron? La Justicia ya tiene pruebas contundentes y el caso va a juicio.
Una mujer de Catamarca quedó en la mira de la Justicia tras usar, sin permiso, los datos de la tarjeta de crédito de su propia suegra para comprar un teléfono celular y realizar otros pagos. La fiscalía ya pidió que el caso vaya a juicio oral.
La fiscal de Instrucción N° 7 del Distrito Este, Paola González Pinto, quien está a cargo de la Secretaría Especializada en Ciberdelitos, dio por cerrada la Investigación Penal Preparatoria y solicitó la elevación a juicio de la causa. La acusada está imputada por “defraudación mediante el uso no autorizado de datos de tarjetas de crédito o débito obtenidas ilegítimamente de su legítimo usuario”, en concurso real y en calidad de autora.
¿Cómo descubrieron el fraude?
Todo comenzó cuando una mujer de 71 años denunció que en su tarjeta de crédito aparecían compras y operaciones que ella nunca había hecho. A partir de esa denuncia, la Fiscalía ordenó una serie de medidas para rastrear el origen de los movimientos y dar con la responsable.
Durante la investigación se sumaron la declaración de la damnificada, informes del banco con los movimientos de la tarjeta, respuestas de distintas empresas, testimonios, allanamientos y hasta un análisis forense de la evidencia digital.
¿Quién era la acusada?
Según la investigación, la imputada era nada menos que la nuera de la víctima. La mujer aprovechó la confianza que tenía con su suegra para quedarse con los datos de la tarjeta, ya que en varias ocasiones la dueña del plástico se lo había prestado para hacer compras autorizadas.
Pero la nuera fue más allá: usó la información para hacer pagos en su propio beneficio, generando un perjuicio económico de $557.902,01.
¿Qué compras hizo con la tarjeta?
El primer hecho ocurrió el 17 de agosto de 2024, cuando la imputada usó los datos de la tarjeta para comprar un teléfono celular a través de una empresa de telefonía, sin que la titular lo supiera.
Pero no fue lo único. Entre el 23 de agosto y el 4 de octubre de ese mismo año, realizó otras cuatro transacciones con la misma tarjeta, también sin autorización. Todas esas maniobras quedaron incluidas en la acusación.
Con todas las pruebas reunidas, la fiscal consideró que hay elementos suficientes para llevar el caso a juicio, donde la acusada deberá responder por lo que hizo.