Compró un libro por centavos, lo guardó 20 años y una noche descubrió lo que tenía en sus manos
Una compradora de libros usados pagó monedas por un ejemplar que guardó durante años sin prestarle atención. Una noche, mientras navegaba, se topó con una noticia que la hizo revisar su biblioteca: lo que encontró cambió por completo el valor de esa compra casual.
En 1997, una mujer pagó apenas 40 peniques por tres libros usados en un local de segunda mano de Crystal Palace, Londres. Entre esas novelas, casi sin darse cuenta, se llevó una pieza que años después se convertiría en un objeto de colección muy buscado.
La mujer, que hoy tiene 52 años y vive en Italia, tenía 26 cuando hizo aquella compra. Según contó, en esa época no le sobraba el dinero, pero le gustaba recorrer librerías de segunda mano los sábados por la mañana. Buscaba novelas de Agatha Christie, Dorothy Sayers o Ngaio Marsh.
Los libros estaban apilados en canastos en el piso y tenían un precio máximo de 40 peniques. El ejemplar de Harry Potter y la piedra filosofal apareció entre las novelas de misterio y terminó en su bolsa casi por casualidad.
El libro que compró casi sin mirar
“Creo que ni siquiera lo miré bien”, admitió años después. Durante mucho tiempo, el libro quedó guardado sin que ella supiera que tenía entre sus manos una pieza muy codiciada por los coleccionistas.
Todo cambió una noche, cuando navegaba por internet y encontró una noticia sobre los precios que alcanzaban algunos ejemplares antiguos de Harry Potter. Entonces decidió revisar el suyo.
Por qué ese ejemplar era tan raro
No era una edición común. Se trataba de una copia de prueba sin corregir, impresa antes de la publicación definitiva de la novela. Bloomsbury produjo solamente 200 ejemplares de esa versión.
Además, tenía errores que fueron corregidos en las ediciones posteriores. Uno de los más llamativos aparecía en la portada interior: el nombre de la autora figuraba como “J A Rowling” en lugar de “J K Rowling”. En otra parte del libro también aparecía su nombre completo, “Joanne Rowling”. Esas características ayudaron a identificarlo como una de las primeras versiones impresas de la novela que se convertiría en un fenómeno mundial.
De 40 peniques a más de 14.000 libras
Después de descubrir que podía tratarse de un libro valioso, la mujer se puso en contacto con Jim Spencer, especialista en libros de la casa de subastas Hansons. El ejemplar finalmente fue llevado a subasta.
La oferta ganadora alcanzó las 11.000 libras, pero con la comisión de la venta el precio total llegó a 14.432 libras, equivalente a más de US$18.000. Fue comprado por un coleccionista privado del Reino Unido.
La diferencia entre lo que había pagado originalmente y el valor que alcanzó décadas después fue enorme: de apenas unos centavos a una cifra de cinco dígitos.