Compró un perro para cuidar la casa y terminó con un problema que nadie esperaba
Compran un perro para cuidar la casa, pero terminan atados en el patio y sin socializar. Una especialista revela qué hay detrás de los ataques y por qué las ordenanzas en Río Cuarto no se aplican.
La falta de educación en tenencia responsable de mascotas es la principal causa de los ataques de perros registrados en Córdoba. Así lo señaló Natalia Borla, referente en bienestar animal, quien apuntó a los dueños y no a los animales como los verdaderos responsables de los episodios de agresión.
"No hay animales peligrosos o animales malos, hay tutores irresponsables que no supieron cómo criarlo, que no supieron en su momento cómo educar al animal", sostuvo Borla. La especialista advirtió que esta situación se repite con frecuencia y responde a una tendencia social preocupante: la moda de adquirir razas de gran porte o de cuidados especiales sin la preparación ni los recursos necesarios para atenderlas.
Perros de gran porte: el error de comprarlos para "cuidar la casa"
El pitbull y el dogo son dos de las razas que más se adquieren con la idea de que servirán como guardianes del hogar. Sin embargo, según explicó Borla, terminan confinadas en un patio, atadas y sin socialización. Esa combinación —encierro, falta de contacto y ausencia de educación— puede derivar en agresiones cuando el animal se cruza con personas desconocidas.
La especialista insistió en que el problema no se limita a los perros de gran tamaño. Puso como ejemplo el caso del bulldog francés, cuya popularidad creció en los últimos años. Muchas personas lo adoptan o compran sin saber que requiere atención veterinaria casi permanente, con costos que después no pueden afrontar. El resultado, dijo, son animales en malas condiciones, abandonos y crías indeseadas.
Niños y señales de alerta: el otro frente de los ataques
Otro factor que mencionó Borla es la falta de educación para leer las señales que emiten los animales. Los niños, en particular, suelen acercarse de manera invasiva sin conocer el temperamento del perro, lo que puede desencadenar una reacción defensiva. "El animal quizás lo puede tomar como que puede llegar a ser una agresión o no le gusta o está dolorido en algún lugar", explicó.
Río Cuarto: ordenanzas que existen pero no se aplican
En cuanto a la situación específica de Río Cuarto, la referente criticó la gestión municipal. Señaló que la ciudad tiene ordenanzas vigentes, un proyecto de chipeo en tratativas y regulaciones sobre razas consideradas peligrosas, pero que ninguna de estas herramientas se aplica de manera efectiva. "Tenemos ordenanzas pero no tenemos quién las aplique", afirmó.