Compró una empresa por US$240 millones y un fondo se la tasó en US$15: la jueza que movió el tablero
¿Cuánto puede cambiar la tasación de un activo que un fondo valuó en US$15 millones cuando la empresa había pagado US$240 millones? La jueza habilitó el discovery y el mercado ya saca cuentas.
La pulseada judicial entre la argentina Bioceres Crop Solutions y el fondo Jasper Lake Ventures One LLC sumó un capítulo que el mercado leyó como una señal alentadora para la compañía. La jueza Jennifer G. Schecter, del Tribunal Supremo del Estado de Nueva York, habilitó el camino para un discovery —el intercambio de pruebas entre las partes—, lo que abre la chance de que se revise la tasación de un activo que había quedado en garantía y fue valuado muy por debajo de su precio de compra.
Según fuentes al tanto del caso, ese movimiento podría derivar en un revalúo del activo hacia arriba, algo que en el mercado interpretaron como favorable para la firma. El conflicto, además, tiene correlato directo en la cotización: en el Nasdaq la acción ronda los US$0,24, muy lejos de los US$16 que marcó en noviembre de 2021.
El default que encendió la mecha
El origen de la disputa fue un default técnico en el que incurrió Bioceres al no pagar una cuota de una deuda que totaliza unos US$110 millones. Ante el incumplimiento, Jasper Lake Ventures One LLC reclamó el embargo de los bienes que estaban en garantía.
En ese contexto apareció ProFarm, la empresa de tecnología agrícola que la compañía argentina había adquirido por cerca de US$240 millones en marzo de 2022. La sorpresa llegó cuando el fondo consiguió, en otra instancia judicial, una valuación de esa firma por apenas unos US$15 millones: una diferencia enorme respecto de lo que había pagado Bioceres.
La maniobra encendió la pelea. Mientras el fondo aceleraba el cobro de la deuda y avanzaba sobre la garantía por un monto muy inferior al desembolsado por la firma argentina, la compañía salió a defender su posición. Incluso llegó a acercarle al fondo, a través de terceros, una propuesta por los US$110 millones, que fue rechazada.
Bioceres recurrió entonces a la Justicia contra Jasper por la forma en que se subastaron y ejecutaron los activos. El eje del planteo fue la razonabilidad del procedimiento, con apoyo en el artículo 9 del Código Comercial.
Qué resolvió la jueza
Schecter escuchó a las partes y rechazó algunos planteos de la compañía, pero al mismo tiempo dejó abierta la puerta para que se avance con el discovery, pese a las objeciones que Bioceres venía sosteniendo sobre los criterios de la ejecución hipotecaria y la valuación.
“Es algo positivo para la firma”, evaluaron en el mercado sobre ese proceso. Y agregaron: “Todo lo que pasa con el valor de la acción tiene que ver con el conflicto judicial en Estados Unidos”.
Los números detrás de la pelea
En marzo de este año la empresa había reportado una pérdida de US$189,9 millones para el segundo trimestre del ejercicio fiscal 2026, que abarcó los seis meses cerrados el 31 de diciembre de 2025. Su CEO, Federico Trucco, vinculó ese rojo al litigio con el fondo internacional. También pesó la decisión de discontinuar ProFarm de sus activos.
“Queremos ser directos con nuestros accionistas: no creemos que el proceso de ejecución se haya llevado a cabo en términos comercialmente razonables, y estamos impulsando activamente todas las acciones legales disponibles, incluidas contrademandas. Hemos reservado todos nuestros derechos en este asunto”, había señalado el directivo.
En septiembre pasado, en tanto, la compañía presentó los resultados del cuarto trimestre fiscal finalizado el 30 de junio de 2026, con una vuelta al EBITDA positivo: el ajustado pasó de -US$9,6 millones a +US$0,6 millones. La mejora llegó tras un recorte de gastos y un proceso de reestructuración.
Los ingresos del trimestre fueron de US$55,9 millones, “prácticamente estables con respecto al año anterior”. Un crecimiento del 36% en nutrición de cultivos compensó la caída en protección de cultivos y el impacto de la reorganización del negocio de semillas. El motor de esa parte del negocio es Rizobacter, su controlada referente en microbiología agrícola.