Con $10 días sin comer: la frase de Milei que los almaceneros no dejaron pasar
Un 28,3% de los hogares con menores tuvo que saltear comidas y casi una de cada cuatro familias carga deudas: el dato que los almaceneros pusieron sobre la mesa tras la frase de Milei sobre llegar a fin de mes.
El presidente Javier Milei instaló este lunes en Neuquén una idea que generó rechazo en distintos sectores: que resulta ilógico que la gente no llegue a fin de mes porque, si el dinero se termina el día 20, no se explica cómo haría para pasar diez jornadas sin comer ni beber. La frase repercutió al día siguiente en Córdoba, donde el Centro de Almaceneros salió a responder con datos concretos sobre la realidad de las familias.
"El presidente tiene esa desagradable forma de expresarse, lo vemos reduccionista. Él reduce todos los problemas, es negacionista de la realidad", disparó Germán Romero, titular de la entidad que todos los meses publica su Informe Económico y Social.
Llegar a fin de mes, sí, pero con qué
Romero no negó que las familias lleguen a fin de mes. Lo que cuestionó es el costo con el que lo logran: "un montón de restricciones básicas esenciales". Entre ellas mencionó la caída en la calidad de la alimentación, el salteo de comidas y el endeudamiento como recursos habituales para estirar el ingreso.
"Hay familias, digo, porque si no sería subestimar también la capacidad de las jefas y jefes de familia, padres y madres, que saben qué tienen que hacer para estirar ese magro ingreso que tienen hasta el fin de mes", remarcó el referente de los almaceneros cordobeses.
Los números que contradicen el sentido común oficial
El informe de septiembre del Centro de Almaceneros aporta cifras que dimensionan el esfuerzo cotidiano. En el 28,3% de los hogares donde viven menores y adolescentes, algunos de sus integrantes o todos tuvieron que restringir su porción o directamente saltear una comida por falta de recursos.
A eso se suma que el 22,3% de las familias argentinas arrastra algún tipo de deuda. La tarjeta de crédito encabeza la lista, pero también aparecen compromisos con alquileres, expensas, colegios privados y salud privada, entre otros.
"Ciertamente hoy la clase media se está empobreciendo raudamente", cerró Romero, en una conclusión que deja la discusión lejos de la anécdota presidencial y la ancla en la economía doméstica de todos los días.