Con 15 años y 1,86 metros, el obereño que se metió en la selección para el Mundial sub 15
Nació en Oberá, tiene 15 años, mide 1,86 y es capitán de la octava de San Lorenzo. En pocos días jugará el Mundial sub 15 en Azerbaiyán, pero el dato que lo conecta con el club va por otro lado: el Lobo Fischer era su tío abuelo.
Nicolás Losavio tiene 15 años, nació en Oberá y en pocos días cumplirá un sueño que empezó a moldear de chico: será parte de la selección argentina que jugará la Copa Mundial y Festival Sub 15 de la Fifa en Azerbaiyán. Volante ofensivo y capitán de la octava división de San Lorenzo, el juvenil misionero no esconde la expectativa.
“Tengo mucha ilusión y ganas de que empiece el torneo”, cuenta. Y agrega: “De chico soñaba con jugar un Mundial con la camiseta de Argentina”. Su meta para esta cita es clara: “Disfrutar” y “aprender”.
De Entre Ríos a Boedo
El camino hasta el Azulgrana tuvo un primer empujón lejos de casa. Un torneo en Entre Ríos lo puso en la mira de un ojeador. Meses más tarde, en un viaje familiar, su papá Sebastián lo llevó a probar y sus condiciones convencieron rápido: aceleraron los trámites para que pudiera fichar en 2021.
El vínculo con el deporte viene de familia. Sebastián se crió en el Oberá Tenis Club y de ahí pasó el legado a Nicolás, que asumió la actividad como parte de su formación personal. Cuando los hermanos arrancaron —Nicolás y Sebastián, hoy de 12 años—, “si bien lo hicieron con seriedad, nunca pensaron en hacerlo ya casi de manera profesional a tan corta edad”, apunta el padre.
Hace un par de años la familia se instaló en Buenos Aires. Nico ingresó a la AFA desde infantiles y después dio el salto a las inferiores. Hoy defiende la camiseta de la octava, un club que le genera “orgullo” por “mucha historia y una hinchada que vive el fútbol con mucha pasión”.
En ese rol de capitán, dice: “Trato de ayudar a mis compañeros, escucharlos y dar lo mejor de mí. Tenemos un buen grupo y también aprendo de ellos, lo más importante es que estemos unidos”.
Un apellido con historia en San Lorenzo
El lazo con el Ciclón no es solo deportivo. Rodolfo “Lobo” Fischer, goleador de Los Matadores del 68 y cuyo sexto aniversario de fallecimiento se cumplió el viernes, era su tío abuelo, por el lado de su mamá. “Me da orgullo, los dos somos de Oberá y dejó una historia importante en el club”, destaca Nicolás.
Su espejo es Nico Paz. No solo se identifica por la posición en la cancha, sino también por lo físico: el misionero mide 1,86 metros y, aunque es diestro, maneja los dos perfiles.
La cabeza en la Albiceleste
Con la convocatoria ya confirmada, el enganche admite que “hay ansiedad porque tengo muchas ganas de jugar”. Sobre la rutina con el seleccionado, señala que “los entrenamientos son intensos y hay que estar concentrados todo el tiempo”. Cuando se enteró de la noticia, lo primero que pensó fue “en la familia y toda la gente que me acompañó desde que empecé a jugar”.
En el plano del juego, se define: “Me gusta tener la pelota, participar y hacer jugar al equipo”. Del entrenador del sub 15, Adrián Gallará, recibe las mismas indicaciones que el resto y un pedido extra: colaborar cuando la pelota la tiene el rival.
Fuera de la cancha, el kickboxing lo ayuda a “concentrarse” y a ser “disciplinado”. Se distiende con amigos y elige música urbano-latina y cristiana. Fanático de Spiderman, ahora buscará usar sus poderes con lo que más le gusta: la pelota.
Un Mundial con formato inédito
El certamen arrancará el 24 de octubre. Es la edición inaugural de una cita que la Fifa pretende instalar como fecha fija del calendario internacional, con el torneo femenino previsto para 2027.
La competencia se jugará con un formato innovador de 8 contra 8, con dos tiempos de 20 minutos cada uno, pensado para maximizar el desarrollo de los jugadores y su participación en partidos.
Argentina debutará el sábado ante Argelia. Al día siguiente se medirá con China Taipéi y Omán, y el lunes 26 cerrará la fase ante Surinam y Malaui.