Con cantos y palmas, la comunidad de Santa Rosa de Lima celebró a su patrona
La procesión tuvo un momento que emocionó a todos: los más chicos le dedicaron una canción a la santa. ¿Qué pasó en esa esquina?
La comunidad parroquial de Santa Rosa de Lima, en Capital, vivió ayer el cierre de las festividades en honor a su santa patrona, en el marco del Año Jubilar por el Bicentenario del Natalicio del Beato Mamerto Esquiú. La jornada estuvo marcada por el fervor y la participación de cientos de fieles.
Desde temprano, niños y jóvenes del Colegio Santa Rosa de Lima - Cristo Rey, junto a sus abanderados y escoltas, se dieron cita en la intersección de calle Ayacucho y avenida Belgrano. A ellos se sumaron las familias de la Catequesis, las comunidades de la jurisdicción parroquial —Señor del Milagro, Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, Virgen de la Dulce Espera y la sede parroquial— y numerosos devotos que no quisieron perderse la procesión.
El recorrido fue ágil, alegre y colorido, regado de cantos, palmas y oraciones. Los fieles acompañaron la imagen de la Santa Patrona con visible emoción, en una celebración que convocó a toda la feligresía.
Uno de los momentos más emotivos se vivió en la esquina de avenidas Belgrano y Virgen del Valle, donde los más pequeños del colegio le regalaron a “Rosita” una canción hecha oración. La escena conmovió a los presentes y se convirtió en el broche de oro de una jornada de profunda fe.
El párroco, padre Julio Quiroga del Pino, encabezó la procesión y acompañó a los fieles durante todo el trayecto, en una celebración que renovó el espíritu comunitario y la devoción popular.