Con disfraces y regalos, las voluntarias del Favaloro alegraron a 30 chicos internados
Con disfraces y regalos, un grupo de voluntarias llevó alegría a los chicos internados. El gesto tuvo un condimento especial: el aniversario del equipo.
Las Voluntarias de Pediatría del hospital Molas-Favaloro recorrieron ayer distintos sectores del establecimiento para celebrar el Mes de las Infancias, llevando regalos, juegos y personajes disfrazados a los niños, niñas y adolescentes que están internados.
Emilia, Marcela, Isabel, Susana, Anabela, Sabrina y Micaela fueron las representantes del grupo que participaron de la jornada. Antes, relevaron cuántos chicos había en cada sector para preparar un obsequio para cada uno.
La recorrida arrancó con una postal especial: las voluntarias se vistieron como el oficial de la Patrulla Canina, la Vaca Lola y el payaso Plin Plin. Esos tres personajes infantiles fueron los encargados de repartir sonrisas por todo el hospital.
Pasaron por Pediatría, Neonatología, Terapia Pediátrica y Terapia Neonatal, además de la Guardia, los pasillos y otros espacios de la institución. La idea fue que ningún chico se quedara sin su presente ni sin la visita de los personajes. En total, unos 30 niños, niñas y adolescentes recibieron sus regalos y compartieron un momento especial con las voluntarias.
29 años de voluntariado
Para el grupo, el Mes de las Infancias tiene un sabor especial porque coincide con el aniversario del voluntariado, que este año cumple 29 años de trabajo.
Desde hace casi tres décadas, su tarea se centra en acompañar a los chicos durante la internación, con espacios de recreación y contención: juegos, juguetes, una palabra, un abrazo y, sobre todo, un momento diferente en medio de una situación que suele ser difícil para ellos y sus familias.
“Tratamos de que la estadía sea lo más amena posible y de poder donar un ratito de nuestro tiempo a alguien que lo necesita y muchas veces lo está esperando”, expresaron.
Desde el grupo remarcaron que esta labor no sería posible sin el acompañamiento de la comunidad. Agradecieron a quienes se comunican por redes sociales (Facebook: Voluntarias de Pediatría Hospital Lucio Molas; Instagram: Voluntariado de Pediatría) y recordaron que allí se pueden hacer consultas o donaciones.
También invitaron a sumarse al voluntariado, sin distinción de sexo ni edad. “Ahora somos pocas, y vamos cubriendo los días como podemos; así que si alguien se quisiera sumar sería buenísimo”, remarcaron.
Además, destacaron el aporte del grupo de tejedoras, que confeccionó prendas para los más chicos, y de quienes colaboraron con un reciente bono contribución, cuyos fondos se usaron para comprar juguetes y pagar el alquiler de los disfraces.
También mencionaron al Colegio Santo Tomás, cuyos alumnos, a través de proyectos solidarios, hicieron juegos, juguetes y juegos de toalla y toallón, y que colaboran con el voluntariado desde hace años.
Las voluntarias agradecieron a las instituciones que desde 2012 donan papel, que luego se vende a una papelera de Toay. Esos recursos ayudan a solventar parte de las actividades del grupo durante todo el año.
“Recibimos más de lo que damos”
La jornada dejó momentos de mucha emoción, tanto para las voluntarias como para las familias y los chicos que recibieron las visitas y los regalos.
“Como siempre decimos, recibimos más de lo que damos. Cada sonrisita, cada mirada y cada agradecimiento de una familia nos demuestra que todo vale la pena”, señalaron.
Finalmente, agradecieron a cada persona, institución y familia que acompaña su trabajo. “Muchas gracias a todos los que hacen posible que podamos seguir llevando un poquito de alegría, amor y compañía a quienes más lo necesitan”, cerraron.