Con dos grúas de gran porte, lograron sacar la locomotora que había quedado en un canal tras el choque en Simoca
Todos esperaban que la locomotora siguiera fuera de servicio por días, pero un operativo con dos grúas de gran porte logró revertir la escena en Simoca. Lo que pasó después del choque con el camión de limones.
Un operativo de alto impacto se montó este sábado en Simoca para retirar la locomotora que había descarrilado tras chocar con un camión de limones. La máquina, que había terminado dentro de un canal, fue izada y reincorporada a las vías después de varias horas de trabajo.
Las tareas se concentraron en el cruce de la ruta provincial 325 y la ruta nacional 157. Allí trabajaron personal especializado, operarios y maquinaria pesada para mover la pesada estructura, que había quedado encallada en un terreno de difícil acceso.
La maniobra requirió el uso de dos grúas de gran porte y demandó una precisión milimétrica debido al peso de la locomotora y a las condiciones del terreno. El objetivo era evitar daños adicionales tanto en la formación como en la infraestructura ferroviaria y vial de la zona.
El accidente que desencadenó todo
El siniestro se había producido el lunes por la tarde, cuando una formación de Belgrano Cargas que transportaba azúcar y otros minerales con destino a Buenos Aires embistió a un camión que cruzaba las vías en un paso a nivel.
Como consecuencia del impacto, el camión volcó y una gran cantidad de limones quedó esparcida sobre la ruta y en las inmediaciones de las vías. La violencia del choque provocó además el descarrilamiento de la formación, cuya locomotora terminó dentro de un canal.
Pese a la magnitud del accidente, no se registraron heridos ni víctimas fatales.
La locomotora volvió a las vías
Luego de permanecer varios días fuera de servicio, el operativo realizado este sábado permitió despejar la traza ferroviaria y dar un paso clave hacia la normalización del tendido en la zona.
Una vez retirada y reincorporada la locomotora a los rieles, las cuadrillas avanzaron con la verificación del estado de las vías y la evaluación de posibles daños materiales ocasionados por el accidente.
De esta manera, concluyó una de las etapas más complejas de las tareas desplegadas tras el siniestro que había mantenido a la formación fuera de servicio durante varios días.