Con el Paraná alto y la mira en Brasil, la advertencia de Braillard Poccard sobre lo que puede venir
Más del 70% de Corrientes bajo agua en 1998: el recuerdo que el vicegobernador trajo a la mesa para explicar por qué esta crecida del Paraná no es igual. Pero la advertencia sobre lo que puede pasar en los próximos meses cambia el panorama.
El vicegobernador de Corrientes, Pedro Braillard Poccard, evaluó el avance de la crecida del río Paraná y dejó una advertencia: el panorama actual está controlado, pero la evolución climática de los próximos meses podría cambiar el escenario. Lo hizo en diálogo con el periodista Fernando Fraquelli en "Debate Global", por el canal de streaming Global Play.
Según explicó el funcionario, el aumento del caudal se explica por las lluvias intensas en la cuenca alta del río, en Brasil, y por el manejo de las represas ubicadas aguas arriba. "Estamos con el problema del río Paraná muy alto. Aparentemente estuvo lloviendo mucho en la cuenca superior, en Brasil. Allí existen numerosas represas que, cuando completan su capacidad, liberan agua. Después están Itaipú y Yacyretá, lo que termina impactando directamente sobre nuestros niveles", sostuvo.
Las zonas más complicadas
El vicegobernador precisó que las áreas más afectadas son las que quedan dentro del valle natural de inundación del Paraná y, en menor medida, las localidades costeras sobre el río Uruguay. También mencionó que la situación alcanza a poblaciones ribereñas de Chaco.
Sin embargo, marcó una diferencia clave con otros eventos históricos: la falta de lluvias persistentes en territorio correntino. "Lo que nos está tratando bastante bien hasta ahora es el tema de la lluvia", afirmó.
Braillard Poccard recordó la inundación de 1998, cuando más del 70% de la provincia quedó bajo el agua. "En 1998 no solamente teníamos un río alto, sino que además llovía de manera constante. Los cursos de agua interiores no podían desaguar y terminamos con más del 70% de la provincia bajo agua", rememoró.
Los sectores que ya sienten el impacto
Consultado sobre los más perjudicados por la crecida actual, el vicegobernador señaló a los productores ganaderos que trabajan en islas y zonas bajas, y a las familias que dependen de actividades ligadas al río, como las ladrillerías.
"Hay productores que están teniendo que retirar hacienda de las islas y de los campos bajos. En una provincia ganadera como la nuestra, eso representa una preocupación importante, sobre todo para los pequeños productores", indicó.
El operativo provincial y la sombra de noviembre y diciembre
En cuanto a la respuesta estatal, Braillard Poccard afirmó que el gobernador Gustavo Valdés dispuso con anticipación un esquema de emergencia ante los pronósticos de El Niño. El operativo involucra a varios ministerios, a la Dirección Provincial de Defensa Civil y cuenta con el apoyo de Prefectura Naval Argentina y Gendarmería Nacional.
"La provincia había preparado mecanismos de asistencia con tiempo. Tenemos un equipo que conoce mucho el tema y está trabajando con mucha eficiencia. Además contamos con la colaboración de fuerzas federales para atender cualquier contingencia", destacó.
No obstante, el vicegobernador evitó descartar un agravamiento y puso el foco en la evolución del clima durante noviembre y diciembre. "Algunos meteorólogos sostienen que las lluvias más importantes todavía no llegaron. Si eso ocurre, estaríamos frente a un escenario completamente distinto. Por ahora, el panorama es el que estamos viendo: una crecida importante del río, pero una situación controlada gracias a la falta de precipitaciones generalizadas", concluyó.