Con el respaldo del obispo Croxatto, barrios populares de San Martín de los Andes presentan sus propias reglas para el POT
Con el respaldo del obispo Croxatto, barrios populares presentaron diez propuestas para el POT de San Martín de los Andes. ¿Qué piden y por qué el Obispado las avala?
En medio del debate por el Plan de Ordenamiento Territorial (POT), la Mesa de Barrios Populares de San Martín de los Andes elevó al Concejo Deliberante un pliego de diez propuestas con el aval explícito del obispo de Neuquén, Fernando Martín Croxatto. El documento busca que la planificación urbana incluya a los barrios informales como parte central del desarrollo equitativo.
La presentación, realizada el 11 de junio, incluye una nota del Obispado que respalda las observaciones al POT, al Plan de Movilidad Urbana y al Código de Planeamiento Urbano Rural. En el escrito, Croxatto sostiene que integrar la “ciudad informal” es “un acto de justicia y realismo necesario para un desarrollo equitativo”.
¿Qué dice la carta del Obispado?
La nota firmada por el obispo destaca que la planificación urbana “requiere una mirada superadora” y cita al papa Francisco al afirmar que “la vivienda no es una mercancía, sino un derecho fundamental”. El Obispado remarca el rol histórico de la Iglesia en la creación del RENABAP y en la implementación de políticas de integración socio urbana.
Además, Croxatto enumera los ejes que considera prioritarios: el reconocimiento de los barrios populares como parte del tejido urbano, el acceso universal a servicios básicos, la aplicación de la Ley Nacional N° 27.453, la creación de mesas de gestión barrial y una perspectiva socioambiental que vincule riesgos e infraestructura verde.
Las diez propuestas de la Mesa de Barrios Populares
El documento técnico, organizado según el Informe Parcial N° 3 del POT, advierte “la ausencia de referencias específicas a los procesos de integración socio urbana” y reclama que los barrios populares no sean tratados solo como áreas de riesgo. Entre las propuestas clave figuran:
Acceso a servicios básicos: agua, energía, saneamiento, gas y conectividad de forma universal y progresiva. Plan de Acceso al Hábitat: que reconozca a los barrios RENABAP como prioritarios para obras públicas y regularización dominial. Producción de suelo urbano: creación de Consorcios Urbanísticos de Interés Social y loteos sociales. Incorporación cartográfica: incluir los barrios en la Infraestructura de Datos Espaciales municipal (IDESMA). Convenios de gestión: acuerdos particularizados por barrio y una Unidad de Gestión Unificada. Fondo de Integración Socio Urbana: financiado con la participación municipal en la valorización inmobiliaria. Perspectiva ambiental: gestión de riesgo, infraestructura verde, energías alternativas y economía circular. Mesas de Gestión Barrial: institucionalizar espacios de participación. Créditos y microcréditos: para la economía social. Escuela de formación comunitaria: para fortalecer capacidades.
“No queremos ser Bariloche”
En la carta de presentación, las organizaciones marcan una postura política clara: “no queremos ser Bariloche”, en alusión a un modelo de desarrollo que consideran inequitativo. Denuncian que más de tres mil familias están registradas como sin vivienda, que trabajadores con empleo no acceden a un techo y que el mercado de alquileres es inaccesible por especulación y turismo.
El documento también cuestiona la idea neoliberal de que el crecimiento se da en contra de la naturaleza, y llama a que el futuro Código pueda “darle al crecimiento el adjetivo de equitativo”.
¿Qué sigue en el debate del POT?
El Informe Parcial N° 3 del POT señala que “queda pendiente la validación de la etapa de implementación” y que se deben realizar instancias participativas con actores locales. En ese marco, las propuestas de la Mesa de Barrios Populares quedan a consideración del Concejo Deliberante y del equipo consultor que redactará el instrumento final.