Con la Catedral repleta por el Milagro, la Iglesia lanzó una advertencia que incomoda
¿Qué dijo la Iglesia en plena fiesta del Milagro que incomodó a más de uno? Con la Catedral repleta, monseñor Quintana habló de la violencia, la inseguridad y un flagelo que golpea a los jóvenes salteños.
En el corazón de la fiesta mayor de los salteños, con la Catedral Basílica colmada de fieles, la Iglesia católica dejó un mensaje que excedió lo religioso. Monseñor Darío Rubén Quintana Muñiz, obispo prelado de Cafayate, presidió la Misa estacional y apuntó contra la violencia, la inseguridad y las adicciones que golpean a los barrios.
La ceremonia se realizó este domingo 13 de septiembre en el marco de la Solemnidad de la Bienaventurada Virgen del Milagro. Miles de fieles desafiaron las condiciones climáticas para participar del Triduo central, que continuará este lunes con la Exaltación de la Cruz y culminará el martes con la histórica procesión.
Un mensaje directo a la dirigencia
Durante su homilía, Quintana advirtió que no se pueden obviar los problemas que afectan a los barrios y dejó un claro mensaje político. "No podemos cerrar los ojos a la dolorosa realidad de la violencia que observamos a diario en nuestra sociedad. Nos duele ver la inseguridad creciente en nuestros barrios, donde el miedo se apodera de nuestros vecinos", expresó con firmeza ante los presentes.
El prelado también remarcó la necesidad de "desterrar la violencia de nuestra tierra salteña" para construir una sociedad más segura, fraterna y solidaria.
Adicciones y violencia intrafamiliar
En esa misma línea, el obispo profundizó sobre las problemáticas intrafamiliares y el flagelo que, según advirtió, destruye a las nuevas generaciones. "Nos alarma la violencia oculta dentro de tantos hogares donde faltan el respeto y el diálogo. Nos estremece ver cómo las adicciones del alcohol y la droga y la vulgarización de las costumbres destruyen la vida de nuestros jóvenes, empujándolos en muchos casos a la delincuencia y al sinsentido de la vida", aseveró.
Monseñor Quintana mantiene una relación cercana con el papa León XIV, ya que ambos pertenecen a la Orden de San Agustín y compartieron encuentros recientes, como durante la visita oficial del pontífice a España.
El mensaje resonó con fuerza en el templo mayor de la provincia, marcando un fuerte contraste de reflexión y pedido de justicia social en medio de los días más santos y convocantes del calendario salteño.