Con la molienda estirada hasta noviembre, los cañeros temen que la caña quede en pie
Los cañeros ya advirtieron en agosto que la cosecha venía atrasada y ahora vuelven a la carga: piden una reunión con Economía y la Emergencia Agropecuaria. Lo que preocupa es cuánta caña quedará sin levantar del suelo.
Los productores cañeros de Tucumán volverán a golpear la puerta del Gobierno provincial. Esta vez, con una advertencia que pesa: una parte importante de la caña de azúcar quedará sin cosechar por las lluvias y el atraso de la zafra, y las pérdidas que anticipan los empujan a reclamar la Emergencia Agropecuaria, financiamiento y beneficios impositivos.
La combinación es explosiva. Al clima adverso se le suma la caída del precio del azúcar frente a la inflación, el encarecimiento de los costos de producción y las dificultades comerciales con los ingenios. Para los productores, ese cóctel golpea de lleno la rentabilidad y pone en riesgo la continuidad de numerosas explotaciones.
El sur, la zona más complicada
Mónica Dávalos, referente de Cañeros Unidos del Este, explicó que las condiciones climáticas impidieron avanzar con normalidad en la cosecha, sobre todo en el sur provincial, donde muchos lotes ya muestran caña florecida.
“Lamentablemente, por cuestiones climáticas va a quedar bastante caña en pie”, advirtió.
La dirigente contó además que algunos ingenios, que suelen cerrar la molienda entre fines de septiembre y mediados de octubre, analizan estirar sus actividades hasta finales de noviembre. La duda que sobrevuela es si alcanzará el tiempo para procesar toda la producción que queda pendiente.
Suelos saturados y gastos que se acumulan
Las lluvias saturaron los suelos, complicaron el ingreso de la maquinaria y dispararon el consumo de combustible. A esos gastos se suman las obligaciones financieras que los productores asumieron para poder afrontar la campaña.
“Hay varios que están en una situación muy angustiante, porque aparte tenés compromisos de los insumos”, expresó Dávalos.
El problema no es nuevo. Ya en agosto el Comité Regional de Productores Cañeros Sucroalcoholeros había pedido una audiencia con el gobernador Osvaldo Jaldo y advertido que la cosecha acumulaba un retraso cercano al 20% respecto de una campaña normal. La presentación contó con el respaldo de Ramón González, de Cañeros Unidos del Este; Máximo Bulacio, del Centro de Agricultores Cañeros de Tucumán; Mario Tizeira, de la Unión Cañeros Independientes de Tucumán; y Agustín Guillén, de la Unión Cañeros del Sur.
El número que marca la brecha
El 8 de octubre, en una reunión con autoridades del Instituto de Promoción del Azúcar y Alcohol de Tucumán (Ipaat), se informó que la zafra había llegado al 72% de avance en la provincia, contra el 78% registrado en Salta y Jujuy.
Con las dificultades a la vista, las entidades cañeras prepararon una nueva presentación, esta vez dirigida al ministro de Economía provincial, Daniel Abad, para pedir una reunión y analizar medidas de asistencia. Entre las alternativas que pusieron sobre la mesa aparecen líneas de crédito, alivio tributario y la declaración de la Emergencia Agropecuaria.
“Lo ideal sería quizás obtener financiamiento. Hace mucho que no hay financiamiento para el agro”, sostuvo Dávalos.
El efecto dominó sobre toda la cadena
Los productores advierten que una zafra deficitaria no se queda solo en el campo: las consecuencias podrían extenderse a toda la cadena azucarera, con trabajadores rurales, transportistas, contratistas y proveedores de insumos entre los afectados.
Mientras los ingenios evalúan prolongar la molienda, el sector aguarda una respuesta del Gobierno provincial para hacer frente a las pérdidas y evitar que los problemas de esta campaña comprometan también la próxima producción.