Con lágrimas y desde una silla de ruedas, su pedido en el Milagro emocionó a todos
Un abuelo salteño, desde su silla de ruedas, con lágrimas y la voz quebrada, dedicó su oración a los más pequeños. Su mensaje en pleno Milagro se volvió viral por una razón que no te esperás: no pidió por él, sino por ellos.
En plena celebración del Señor y la Virgen del Milagro, un abuelo salteño se convirtió en una de las voces más conmovedoras de la jornada. Sentado en su silla de ruedas y con los ojos llenos de lágrimas, dedicó su oración a los que consideró los más vulnerables: los niños.
“Pido por los niños, por todo el mal que pasan, el hambre, la guerra, la desolación, la tristeza, porque son los más indefensos”, dijo con la voz quebrada por la emoción.
Para él, poder poner en palabras lo que siente también es una forma de alivio. “Quiero sacarme estos bichos internos. Me emociona poder expresarme”, confesó.
Su mensaje, más allá de la fe
El hombre no dejó de destacar la multitud que cada año se acerca a pedir, movilizada por la fe y por sus propias necesidades. “Me gusta ver toda esta cantidad de gente que pide y que Dios le concede. Hay muchos desagradecidos y no es así la cosa”, reflexionó.
Sin embargo, una y otra vez volvió sobre el mismo anhelo: que los chicos puedan vivir con menos sufrimiento. “Hay que transmitir realidades, porque uno lo vive en carne propia. No hay un día que no deje de pensar y rezar por ellos, por los chicos”, aseguró.
Su testimonio quedó como una de las postales más sensibles de estos días de Milagro: una oración que no pedía nada para él, sino para quienes más lo necesitan.