Con una factura que se duplicó, un dirigente de Famaillá lanzó una campaña para echar a EDET
Un amigo le mostró la boleta y Leandro Reynoso no lo podía creer: el doble que el mes anterior. Lo que hizo después encendió una ola de firmas que ya recorre toda la provincia.
Una factura de luz que se duplicó de un mes a otro encendió la mecha en Famaillá y terminó convirtiéndose en una campaña provincial que ya junta firmas para pedir la salida de EDET del servicio eléctrico tucumano.
El impulso inicial lo dio el joven dirigente de Cambia Tucumán, Leandro Reynoso, cuando un allegado recibió una boleta por el doble de lo habitual. "Arrancamos contra EDET porque un compañero, amigo cercano a nosotros, por tener prontamente familia y que llega justo a fin de mes, se da con la boleta de luz que le había llegado el doble de la vez anterior. Llegan con lo justo a fin de mes y, si pagan esa boleta de EDET, ¿qué les queda para el resto?", relató Reynoso, que se convirtió en uno de los principales referentes del reclamo.
De un reclamo vecinal a un fenómeno provincial
Lo que nació como un planteo circunscripto a Famaillá se multiplicó rápidamente a otras localidades tucumanas. "Nos llaman de todas las ciudades porque quieren firmar", aseguró el dirigente, quien remarcó que el malestar excede lo local: "Vecinos se sumaron y ahora se hizo un tema general en todo Tucumán, porque, claro, no eran los famaillenses los únicos. Hoy en día no estamos pasando por un buen momento económico".
El reclamo apunta también a los organismos de control
Para Reynoso, la responsabilidad no recae únicamente en la distribuidora, sino también en los entes que deberían supervisar la prestación del servicio y la aplicación de las tarifas. "Hay que hacerle ver a la gente que no solo es EDET, sino que hay entes reguladores que no se los ve, no aparecen, no dicen nada", cuestionó.
Los impulsores de la campaña descartan que una solución parcial —como el financiamiento o el prorrateo de las facturas— resuelva el problema de fondo, y apuntan directamente a que la empresa deje de operar en la provincia. "Estamos haciendo el reclamo y juntando firmas para que EDET directamente se vaya, porque si hacemos una queja por un prorrateo o por esto o aquello, en dos meses vuelven a subir la tarifa de la luz. ¿Y en qué quedamos?", planteó Reynoso.
El reclamo llegó a la Legislatura
Reynoso, junto a la concejal de Yerba Buena Agustina Simón Padrós, se hizo presente en una sesión legislativa para cuestionar los aumentos y pedir explicaciones sobre el proceso de licitación del paquete accionario mayoritario de EDET. La intervención se dio luego de que la Legislatura aprobara el Decreto de Necesidad y Urgencia N.º 3/1, que designó al ingeniero Eduardo Cobos como interventor del Ente Único de Control y Regulación de los Servicios Públicos Provinciales de Tucumán (Ersept), y en la misma sesión en que se sancionó el Acta Acuerdo entre el Ejecutivo provincial y la distribuidora, que fija el 30 de septiembre de 2026 como fecha límite para convocar a una licitación pública nacional e internacional por la mitad de las acciones de la empresa.
"EDET pide que le den más plazo para licitar su paquete accionario", señalaron los dirigentes, quienes explicaron que ese proceso funcionaría además como una suerte de evaluación de la gestión de la concesionaria: "¿Qué significa esto? Que la empresa tiene que licitar la mitad de sus acciones. Viene a hacer como un plebiscito de cómo hicieron las cosas".
Postergaciones, obras sin auditar y tarifas que subieron 44%
Reynoso y Simón Padrós cuestionaron las sucesivas demoras del proceso licitatorio y reclamaron garantías de que esta vez se concrete: "EDET nunca llamó a licitación y ahora pide más plazo. Mientras, las facturas subieron el doble". También pusieron en duda el cumplimiento del plan de inversiones presentado por la compañía en 2016 para mejorar la infraestructura eléctrica durante una década, período que está por finalizar sin que se conozca su ejecución real: "No sabemos, porque no se auditó nada", sostuvieron. Según precisaron, las facturas acumularon incrementos de hasta el 44%, con nuevas actualizaciones ya previstas.
Una concesión que, de no mediar cambios, seguirá hasta 2085
El reclamo se da en medio de un contexto de dificultades económicas para familias, comercios y pequeñas empresas de la provincia. La concesión del servicio eléctrico tucumano data de 1995, cuando fue otorgada durante la gestión de Ramón "Palito" Ortega por un plazo de 90 años, lo que la extendería hasta 2085 de no producirse modificaciones.
Con el vencimiento del plazo para el llamado a licitación cada vez más cerca, la campaña que encabeza Reynoso busca ahora extender la recolección de firmas a toda la provincia, con el objetivo de obtener respuestas sobre las tarifas, las inversiones comprometidas, el rol del Ersept y las condiciones bajo las cuales continuará prestándose el servicio eléctrico en Tucumán.