Con una impresora 3D y un nene con autismo, un chaqueño armó un negocio que hoy ayuda a muchos
Un emprendedor chaqueño buscaba herramientas para acompañar el desarrollo de un nene con autismo. Lo que empezó a fabricar con una impresora 3D hoy ayuda a muchas más personas, y lo mostró frente a cientos de estudiantes.
El Ministerio de Educación del Chaco reunió este viernes a estudiantes de escuelas secundarias y técnicas en el Centro de Innovación ELE de Resistencia para mostrarles cómo la impresión 3D puede convertirse en una salida laboral. La jornada se llamó "Fabricar juntos, emprender futuro" y la organizó la Subsecretaría de Ciencia y Tecnología, con charlas, stands de empresas del rubro y una muestra de piezas hechas por los propios alumnos.
El encuentro tuvo formato híbrido, con participación presencial y virtual, y sirvió para que los chicos se acercaran al diseño y la fabricación digital mediante la técnica de Modelado por Deposición Fundida, una de las más usadas en impresión 3D.
Qué dijo el Ministerio en la apertura
El subsecretario de Ciencia y Tecnología, Facundo Benítez, llevó los saludos de la ministra de Educación, Sofía Naidenoff, y explicó el sentido de la propuesta: acercar a los jóvenes herramientas tecnológicas que también pueden transformarse en oportunidades de trabajo y emprendimiento.
"Miramos la educación desde qué se está ofreciendo a nuestros estudiantes y qué espacios nos están faltando para poder darles más y mejores oportunidades. Estos encuentros nos permiten vincularnos con el mercado laboral, hacia donde está apuntando el mundo del trabajo. Buscamos abrir puertas para que ustedes puedan seguir creciendo", afirmó Benítez.
El funcionario contó además que la iniciativa se sostiene con espacios de vinculación y articulación junto a la Asociación Civil Fabricantes Aditivos y Diseñadores Digitales del Norte y distintas universidades.
De una necesidad familiar a un emprendimiento
Uno de los expositores fue Francisco Borriello, dueño de la empresa LEB 3D, que presentó juegos didácticos y herramientas de estimulación sensorial fabricadas con impresión 3D.
Borriello contó que el emprendimiento nació de una experiencia familiar: la búsqueda de herramientas para acompañar el desarrollo de un niño con trastorno del espectro autista (TEA). Desde esa necesidad empezaron a diseñar recursos sensoriales que hoy también pueden servir a personas con otras discapacidades.
"Nos encontramos con que hay muchas personas que pueden ser ayudadas con la impresión 3D y con estas herramientas que estamos desarrollando", señaló.
El empresario remarcó que esta tecnología está cada vez más al alcance de la gente y permite crear soluciones innovadoras, ampliar oportunidades y desarrollar proyectos con impacto social.
Quiénes participaron de la jornada
La actividad permitió que estudiantes, docentes, emprendedores y representantes de distintos sectores conocieran experiencias concretas de aplicación de la impresión 3D, intercambiaran conocimientos y exploraran nuevas posibilidades de formación y trabajo.
Del encuentro participaron también autoridades de las subsecretarías de Educación, de Coordinación Presupuestaria y Financiera y de Infraestructura Escolar; representantes de las direcciones de Inclusión Educativa y de la Regional Educativa 10; autoridades del Instituto de Cultura, de universidades públicas y privadas y de organizaciones vinculadas con el desarrollo tecnológico.