Con una motosierra y un riel de portón, dos alumnas de Villa Bonita resolvieron un problema de las chacras
Tecnología · Misiones

Con una motosierra y un riel de portón, dos alumnas de Villa Bonita resolvieron un problema de las chacras

Pensaban armar un aserradero sinfín, hicieron los números y el presupuesto no cerraba. Dos alumnas de la Epet 35 de Villa Bonita encontraron la vuelta con una motosierra y un riel de portón: así cortan tablones parejos y sin desperdiciar madera.

Dos estudiantes de sexto año de la Epet 35 de Villa Bonita diseñaron y construyeron un aserradero portátil que se monta sobre una motosierra y permite cortar tablones parejos, sin el desperdicio que deja el trabajo manual.

Se trata de Marly Acosta y Eliana Parra, que presentaron el prototipo ya terminado como parte de sus proyectos de la carrera de Electromecánica. La idea no salió de un manual: surgió de mirar lo que pasa puertas afuera de la escuela.

El problema que vieron en la zona

En Villa Bonita hay muchos pequeños productores que asierran madera en sus chacras. Y una de las alumnas tiene un padre con carpintería, así que el asunto les resultaba conocido.

“En nuestra zona hay muchos productores que aserran madera y uno de nuestros padres tiene una carpintería. Surgió ese problema de que los tablones son torcidos o desparejos y con esto se soluciona”, contó Eliana.

El corte a mano, explicaron, no solo deja piezas desparejas: también hace perder material. “Vimos el problema de que al cortar manualmente el tronco y hacer tablones se desperdiciaba mucho de la madera. La función principal es hacer tablones de un mismo espesor y que salgan parejos”.

Del aserradero sinfín a una solución barata

El primer plan era otro. Las estudiantes pensaron en armar un aserradero sinfín, pero cuando hicieron los números del presupuesto se toparon con un costo demasiado alto. Entonces buscaron la vuelta: adaptar una motosierra a una estructura.

Para eso usaron una estructura metálica desmontable, bulones y acero galvanizado, y sumaron un riel de portón adaptado. El equipo se armó durante el turno noche y en las horas libres entre materias, mientras las alumnas avanzaban en paralelo con la carpeta de campo.

El resultado, según el director de la institución, Marcelo Maciel, es una herramienta simple y accesible: “Cualquier motosierra que tenga el chacarero se puede montar arriba y con eso va cortando y simplifica mucho la tarea. Es práctico, es económico y es funcional”.

Maciel remarcó que la propuesta está pensada para los pequeños productores que tienen madera en sus chacras. Y que ese es el sentido de este tipo de trabajos escolares: con el acompañamiento de los docentes, los estudiantes desarrollan herramientas para necesidades concretas de su entorno.

“Esta escuela tiene una particularidad: es muy solidaria, siempre pensó en el otro, siempre pensó en cómo ayudar. Desde el inicio fue pensando en que los alumnos tengan mayores oportunidades y después ver el entorno y si pueden ayudar a la sociedad o a la comunidad donde viven”, expresó el director.

35 años de formación técnica y una matrícula con mayoría de mujeres

La Epet 35 lleva 35 años de trayectoria en Villa Bonita. Los primeros veinte funcionó como bachillerato y desde hace quince forma técnicos en Electromecánica.

En ese recorrido, Maciel puso el foco en un cambio que se nota en las aulas: este año las mujeres representan entre el 85% y el 90% de quienes egresan.

“Hoy las mujeres y la igualdad de género son muy notorias dentro de la educación técnica. Nos sorprendieron por sus capacidades dentro del oficio y de la profesión, empezando por desarrollar los proyectos que desarrollaron”, sostuvo.

Ocho proyectos y pasantías que abren puertas

El aserradero es uno de los ocho proyectos que los estudiantes desarrollaron de a dos y que están prácticamente concluidos. A esa experiencia se suman las pasantías en empresas de la zona, una instancia que todos los alumnos del último año ya completaron y aprobaron.

El vínculo con el sector productivo dejó además un caso concreto: una de las estudiantes quedó incorporada como trabajadora en una de esas firmas.

“El objetivo de generar mano de obra para las empresas de acá creo que ya lo hemos conseguido. Tenemos empresas que toman chicos de esta escuela”, señaló Maciel.

Alumnas de la Epet 35 junto al aserradero portátil

Siguiente nota Economía · Misiones

Megatone bajó la persiana en el centro y los empleados esperan cobrar la indemnización en cuotas

Seguí leyendo

Elegí tu provincia

Para ver tu edición local